La desecación de las marismas y la despiadada acción de los furtivos hizo desaparecer a las cigüeñas de Urdaibai a principios del siglo XX. Cien años después, una pareja de estas bellas aves ha devuelto la esperanza de que la especie se establezca de forma permanente en la zona. El pasado jueves, coincidiendo con el 70 aniversario del bombardeo de Gernika, nacían dos polluelos en un nido de Forua.
La llegada de los cigoñinos culmina el sueño iniciado en 2003 por la Fundación Urdaibai. El grupo inició la reintroducción de la especie en 2003. Entonces se instalaron en una pajarera del barrio de Atxaga varios ejemplares jóvenes. Uno de ellos, liberado en 2005 y bautizado como 'Ucelay', regresó a la marisma el año pasado. Junto a él venía una hembra con la que mantuvo, infructuosamente, escarceos amorosos.
Este año, el emplumado conquistador se ha traído a otra compañera con la que ha habido suerte. Los dos polluelos, que reciben los cuidados de sus padres, serán vigilados de cerca por la Fundación. La noticia es doblemente buena, porque la especie acostumbra a procrear siempre en el mismo nido. Quizás el verano próximo haya más nacimientos.