La Audiencia de Santander ha condenado a 15 meses de cárcel a un consumidor habitual de estupefacientes que sustrajo varios objetos del interior de siete coches aparcados en un garaje de Castro Urdiales. Además, se llevó uno de los turismos para huir.
La sentencia le impone también una indemnización de 3.325 euros a los dueños de los automóviles por los daños causados y los bienes sustraídos. El juez ha aplicado como atenuantes la toxicomanía del acusado y las «dilaciones indebidas» en el proceso.
Los hechos ocurrieron en diciembre de 2001. El ladrón se hizo con varios radiocasetes, CDs, gafas de sol, mandos a distancia, libros, una cámara de fotos y un móvil.