DE CUANDO EN CUANDO OLMO Hoy vamos a hacer una pequeña tertulia bilbaína para debatir un par de cuestiones que se plantearon en mi tertulia con el señor García y que pienso pueden resultar de interés para esa otra tertulia que mantengo desde hace ya muchos años con mis lectores. Comenzaré por una que se han planteado estos días muchos bilbaínos.
El primer tema de nuestra tertulia fue intentar saber a qué vienen esas esculturas (o lo que sean) de tipo numérico que se han colocado en algunos lugares de la villa. Son números enormes realizados según las normas usuales de la moderna escultura, a base de chapas de hierro roñoso, siguiendo la línea de ese escultor que nos esta llenando la villa de restos de desguaces navieros. Ni el señor García ni un servidor sabemos a que viene esta ocurrencia, ni hemos podido salir de dudas consultando cada cual con sus amigos. Por eso recurro como siempre a la sabiduría de mis amables lectores, para que si alguien puede sacarnos de dudas lo haga. Nosotros se lo agradeceremos sinceramente.
El otro tema, también de interés local, fue el de dilucidar cual de estos dos nombres de nuestro callejero es el auténtico: Mirivilla o Miravilla. Y a esta cuestión creo que podría dar respuesta, siempre con las naturales reservas. Veamos.
El nombre auténtico, ancestral y conocido desde siempre es sin duda el de Miravilla, que es la denominación de un montecito existente en la margen izquierda de la ría. Así figura en los planos antiguos que poseo y que datan de años atrás, y así se puede ver en el plano que aparece en la voz Bilbao de la enciclopedia Espasa. Allí vemos los nombres del monte Miravilla y del fuerte Miravilla, perfectamente escritos. Incluso tenemos en nuestro viejo Bilbao una calle en la zona de Urazurrutia, que lleva el nombre de Miravilla.
Mirivilla (siempre según mi humilde criterio) no pasa de ser una deformación del nombre auténtico, para denominar a ese nuevo y bonito barrio de Bilbao, que para diferenciarse del nombre anterior se ha denominado Mirivillla, lo cual me parece lógico. Lo que no me resulta lógico es pretender que dicho nombre deformado se quiera convertir en el autentico, desplazando a la denominación tradicional y ancestral. Vamos, digo yo.