El Partido Popular acusó ayer al equipo de gobierno de «no hacer caso» de un informe elaborado hace un año por el Gabinete municipal de Arquitectura, en el que se señalaban «deficiencias» en el proyecto de la pasarela de Basurto. El PP utilizó estos datos, recogidos en el expediente, para censurar la «falta de previsión» del Ejecutivo de Azkuna.
Ese informe, desvelado en el pleno, alertaba de eventuales repercusiones en la obra. Entre otras, los técnicos recomendaban sobre el papel definir «las fases críticas» de los trabajos, en especial de la colocación de la pasarela, debido a su «fuerte afección al funcionamiento de la A-8». Por ello, solicitaban un plan de seguridad para prever «actuaciones precisas y específicas relativas a los usuarios» de la autopista.
Basagoiti denunció que el Ejecutivo «devolvió el informe», a pesar de que «señalaba quince deficiencias», según sus cálculos. En el pleno, el concejal del PP se hizo eco de otro de los riesgos indicados en el escrito, al asegurar que «no era posible garantizar el apoyo» del puente de Bentazarra sobre la A-8. «Montaron una pasarela sobre una autovía crítica sin previsión», advirtió el edil.
«Sin improvisación»
Ninguna de estas denuncias parece que hizo mella en el equipo de gobierno. El portavoz del PNV, Ibon Areso, garantizó la seguridad de la pasarela en todo momento y rechazó cualquier «improvisación» en la obra de montaje movida por un presunto «interés electoral». «Se hizo cuando lo dijeron los técnicos, con independencia de que luego se produjera un accidente», explicó el teniente de alcalde.