Hace unos días, me encontré en nuestro común periódico una página entera dedicada a convocar una junta general ordinaria de accionistas de cierta empresa. Que en su primer párrafo incluía esa fórmula de la doble convocatoria, que a mí se me antoja (sin ánimo de ofender a nadie) como una fórmula un tanto inflagaitas.
El anuncio convocaba a los accionistas el día 24 de mayo a las once de la mañana en primera convocatoria y en el caso de no alcanzarse el quórum necesario se volvía a citar a los mismos accionistas para el día 25 de mayo a la misma hora.
Ya de entrada, observo en el texto que he citado un detalle curioso. La cita a la primera convocatoria se hace en letra normal, mientras que la segunda convocatoria se destaca con letra negrita. De ello se deducía que ya de entrada los convocantes no confían mucho en la primera convocatoria y esto viene a reforzar aun más mi teoría sobre su inutilidad.
En nuestra comunidad vecinal de propietarios se emplea el mismo sistema de primera convocatoria y a continuación una segunda convocatoria media hora más tarde, rogando a los interesados (tomen nota del detalle) que asistan a la segunda convocatoria lo cual demuestra, evidentemente, la inutilidad de la primera.
Pero en las juntas de vecinos la cosa no tiene mayor complicación, porque todos el mundo, casi sin excepción, acude a la segunda convocatoria y aquí paz y después gloria, aunque esta frase no encaje muchas veces en este tipo de reuniones vecinales, donde a menudo originan problemas, discusiones y hasta broncas.
Pero en las juntas generales de grandes empresas la cosa se complica algo más, porque hay accionistas que no viven en el lugar de la reunión y se les plantea el problema. Si asisten a la primeras convocatoria y no hay quórum tienen que regresar a casa y volver a hacer otro viaje al día siguiente. Y si se saltan a la torera la primera convocatoria y por una casualidad hay quórum, se quedan sin junta.
Yo opino que con una sola convocatoria basta y el que no asista que se atenga a las consecuencias. Por eso sigo opinando que la doble convocatoria no tiene justificación ninguna y continuaré en mis trece hasta que alguien me dé una rozan convincente. De verdad que estoy deseando oírla o leerla.