La red automática de las estaciones que miden la calidad del aire en Bilbao se puso en marcha hace quince años. De las nueve que operan en estos momentos, la de Mazarredo es la máquina referencial y los datos que recoge se presentan en la Unión Europea.
La estación, que capta las muestras con sus cabezales exteriores, consta de dos partes: la automática, que almacena todos los registros en el momento y los manda cada diez minutos al Gobierno vasco, y la manual, que se usa para los metales pesados. Los nueve filtros de la máquina se retiran cada semana y se analizan en el laboratorio municipal de Basurto.