La percepción de la renta básica se ha duplicado en Bilbao en los últimos seis años, un aumento que se explica por la cada vez mayor llegada de inmigrantes y la persistencia de un sector social al que no alcanza la bonanza. Pero también por la sospecha de situaciones fraudulentas que el Ayuntamiento va a investigar. La existencia de cobros indebidos no debe llevar a instituciones y ciudadanos a cuestionarse esta fórmula de ayuda, aunque sí a asegurarse de que el siempre escaso presupuesto llega a los que de verdad lo precisan. Y a reclamar fórmulas de inserción laboral cuando éstas sean posibles.