Un vecino de Bilbao de 32 años fue detenido en el puerto de Santa Cruz de Tenerife cuando intentaba introducir 500 gramos de heroína alojados en treinta y seis cápsulas que portaba en su estómago. Agentes de la Guardia Civil sospecharon de él al ver que se conducía con mucho nerviosismo por las instalaciones aeroportuarias. El primer registro fue infructuoso, los guardias civiles no encontraron nada en el equipaje del viajero bilbaíno, pero al comunicarle que debían hacerle una exploración radiológica, el joven confesó que portaba varias decenas de cápsulas de heroína en el interior de su organismo.