Los viajeros de dos autobuses urbanos de las líneas 03 (Otxarkoaga) y 26 (Atxuri-Termibus) se llevaron ayer un «susto morrocotudo», en palabras de Mari Trini, una pasajera de 63 años vecina de Ondarroa que había viajado a Bilbao con su marido, de 72, para hacer unas compras. El bilbobus en el que se dirigían a la estación central de autocares para regresar a su localidad de residencia se vio implicado en una aparatosa colisión contra otro autocar 'hermano' en la plaza Circular. «Nos ha salido el tiro por la culata», se quejaba la mujer. El accidente se produjo alrededor de las siete de la tarde por causas que se desconocen y que investiga la Unidad de Atestados de la Policía Municipal de Bilbao.
Al parecer, el choque fue lateral. Uno de los vehículos impactó con su morro en el borde del otro. El choque reventó una de las lunas traseras de una unidad. Los cristales se desplomaron sobre varios pasajeros que viajaban sentados. «A una señora le han tenido que sacar el marco de una ventana por los brazos», describía Mari Trini, que fue trasladada al hospital de Basurto por una ambulancia de la DYA. Se quejaba de dolor en una rodilla y sangraba abundantemente por un corte en la oreja, en el que los médicos iban a aplicarle varios puntos de sutura. Su marido también sufrió un golpe en la cabeza.
«Sangraba por la nariz»
En el momento del choque había personas de pie en el bilbobus que cayeron por efecto de la gravedad. «Una señora tenía una hemorragia en la nariz, se había golpeado contra el asiento delantero, otra estaba mareada... ¿Vaya susto!, ha sido horroroso, tengo la boca seca de los nervios», contaba la mujer.
A causa del siniestro, cinco personas resultaron heridas, cuatro de ellas con cortes de carácter leve producidos por la caída de cristales, y una quinta, una mujer, con pronóstico reservado, según informó un portavoz municipal. Ambulancias de DYA, municipales y una UVI móvil de Osakidetza, entre otras, evacuaron a los accidentados hasta distintos centros hospitalarios para ser atendidos de pequeños cortes y contusiones. Los autobuses siniestrados serán reparados en los próximos días para reincorporarse a la flota.
El último accidente en el que se ha visto implicado un bilbobus se produjo el pasado 18 de marzo cuando otras cinco personas resultaron heridas al embestir un coche a un autobús urbano en la carretera Bilbao-Galdakao, a la altura del cruce con Otxarkoaga.
El año pasado se registraron siete percances, cuatro de los cuales fueron atribuidos por la concejala de Circulación y Transportes, Ibone Bengoetxea, a «errores humanos» de los conductores. El siniestro más grave ocurrió el pasado verano cuando un autobús sin chófer se llevó por delante un quisco de prensa y otro de la ONCE en la plaza Indautxu.