La Audiencia Nacional estudia si es posible investigar los supuestos vínculos entre ETA y Acción Nacionalista Vasca (ANV) en un sumario distinto al que instruye el juez Baltasar Garzón sobre Batasuna y sus organizaciones herederas. El juez decano del tribunal, Ismael Moreno, envió en la tarde de ayer a reparto una querella de la asociación de víctimas Dignidad y Justicia (DyJ) contra los ocho responsables del partido, a los que acusa de pertenencia a banda armada por «ceder» las siglas de la formación y sus «listas electorales» a la organización terrorista, unas imputaciones que podrían dar lugar a adoptar medidas cautelares como la suspensión.
El magistrado Moreno decidió que sea el azar el que decida hoy qué juez se hace cargo de la denuncia de DyJ después de que el titular del Juzgado Central de Instrucción 3, Fernando Grande-Marlaska, le consultara si podía abrir un nuevo sumario sobre ANV que superara las pesquisas de su compañero Garzón sobre los lazos de Batasuna y el partido nacionalista. El sistema de reparto implica que la demanda recaiga en el juzgado central de instrucción que esté de turno, entre ellos los de Ismael Moreno, Grande-Marlaska y Baltasar Garzón, pero también los dirigidos por Juan del Olmo, Fernando Andreu y Santiago Pedraz.
Marlaska estaba de guardia el pasado martes cuando DyJ presentó su querella. Esta asociación admite que, con esta acción, pretende forzar un cambio de magistrado para lograr la suspensión de ANV, después de que Garzón rechazara esta medida en un auto hace un par de semanas.
Marlaska valora que la demanda de Dignidad y Justicia recoge «hechos relevantes penalmente» y tienen la complejidad suficiente para una investigación propia y diferente a la de Batasuna porque «no se trata de una colaboración (con ETA) centrada en un acto taxativo y verificable en una única fecha», sino de una estrategia más compleja. Sabedor de que admitir la querella y abrir una nueva causa sin consultar a sus superiores podría acarrearle un conflicto de competencias con Garzón, el titular del juzgado número 3 pidió permiso para instruir un sumario separado, porque en los casos de Batasuna y ANV «no nos encontramos ante delitos conexos al faltar uno de los elementos esenciales, cual es la identidad subjetiva de los imputados».
El juez defiende que la querella de DyJ no puede acumularse al sumario 35/02 que instruye Garzón contra Batasuna porque se dirige contra personas -la actual dirección de ANV- distintas a las allí imputadas o investigadas. Cuando otra querella contra el Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV) llegó a la Audiencia Nacional se sometió a reparto con «carácter aleatorio» y no se le adjudicó automáticamente al instructor del sumario de Batasuna; aunque el azar entregó el caso a Garzón, éste no lo unió a la causa sobre la coalición ilegalizada.
En este caso, Grande-Marlaska cree que el escrito de DyJ no debe ser repartido porque durante su periodo de guardia se produjo el hecho que desencadena la iniciativa de la asociación de víctimas: la dirección de la ilegalizada Batasuna pidió a sus seguidores, de manera formal, el voto para ANV.
Un «uso torticero»
La solicitud de Grande-Marlaska provocó el malestar de su compañero, que no puede adoptar iniciativa alguna hasta que la querella sea admitida a trámite, si lo es. En cambio, la Fiscalía reaccionó de inmediato y elevó al juez Moreno un escrito en el que acusa a Dignidad y Justicia de intentar una maniobra con el «único objetivo» de apartar a Garzón de la investigación, una estrategia que calificó de «fraude de ley procesal». El Ministerio Público pidió al decano que impida ese «uso torticero» del Derecho tras considerar que Garzón es el competente para seguir investigando a ANV porque «está conociendo con anterioridad de los hechos».
Ismael Moreno optó por una resolución salomónica. Evitó pronunciarse y, en contra de lo defendido por Grande-Marlaska, remitió la querella a reparto para que hoy sea enviada al juzgado que por turno corresponda. Será su titular el que resuelva si abre una investigación independiente o la remite a Garzón.
La asociación de víctimas, que también pide a Grande-Marlaska que reclame a su compañero los documentos sobre ANV que obran en el sumario de Batasuna, insiste en su querella en los supuestos vínculos entre ANV y la coalición proscrita. Aporta todos los papeles presentados ya a Garzón, los recientes fallos del Supremo y del Constitucional que anularon la mitad de las listas de ANV y diversos recortes de prensa, entre ellos las declaraciones del pasado fin de semana en las que portavoces de Batasuna piden el voto para Acción Nacionalista Vasca. Este partido replicó ayer que «no contempla» su ilegalización y que la querella de DyJ forma parte de «impulsos políticos de sectores de la extrema derecha».