«Estoy harto de un proceso irregular, injusto y sexista», confiesa un riojano separado, con hijos y sin custodia compartida, como tantos otros. Amparado en el anonimato, «porque Logroño es muy pequeño y puede haber represalias», sólo pretende trasladar las dificultades que afronta un hombre para acceder a sus hijos tras una separación, sobre todo si ésta no es amistosa. «Somos muchos, aunque no se nos oiga», asegura.
Cuando una pareja con hijos decide finalizar su relación, la custodia corresponde a la madre. Al padre, generalmente, le quedan los fines de semana y vacaciones. «Es la mentalidad de las zonas rurales», advierte. «Lo normal es que haya una custodia compartida», solicita.
Por la vía legal, lenta y farragosa, a pesar de todos sus esfuerzos, no ha conseguido nada («y no soy optimista», admite). Carga su frustración contra los informes psicosociales, elaborados por psicólogos o trabajadores sociales con el fin de proponer a los jueces de Familia el mejor entorno para los niños. «Usan lo bueno de las madres y lo malo de los padres», expresa con desesperación.
En otras comunidades autónomas, sin embargo, se han sentado «precedentes esperanzadores». El Defensor del Pueblo abrió una investigación por posibles irregularidades en el funcionamiento de los equipos psicosociales adscritos a los juzgados de Familia de Valencia y, como consecuencia, del resto de España (según el Defensor de La Rioja, el asunto está en proceso), tras recibir denuncias por parte de 123 ciudadanos afectados, coaligados en la Plataforma de Damnificados de Informes Periciales de Familia (Dinperfa). «Se ultraja a los niños, porque no se piensa en su bienestar, y a los padres nos faltan apoyos», lamenta.
Uno de esos padres denunció ante el Fiscal Jefe de la Audiencia a un psicólogo que emitió informes en los que recomendaba la guarda materna, a pesar de reconocerle expresamente la existencia de maltrato y abuso hacia la menor. «¿Quién puede entender algo así?», espeta con rabia el riojano. El momento elegido por ese más de un centenar de padres valencianos no pudo ser más acertado, ya que el Partido Popular ha incluido en sus propuestas electorales para Valencia la custodia compartida.
Asociación testimonial
El ejemplo levantino invita a unirse para reclamar colectivamente, pero en La Rioja sólo existe una asociación, aunque bajo mínimos. «Nuestra presencia es testimonial y la operatividad, mínima», reconoce Isabel Martínez, vicepresidenta de la Asociación de Padres Separados de La Rioja. «La asociación se creó en 1994, pero la falta de subvenciones ha frenado nuestra progresión», achaca. No obstante, sus integrantes asesoran en lo que pueden, basándose en su experiencia personal o en sus conocimientos académicos. «La custodia compartida es muy difícil, a no ser que haya un acuerdo entre las dos partes, más que compartida, la custodia suele ser alternativa», comienza Martínez, ejerciendo de abogada.
Cuando los niños tienen menos de nueve años, la situación es aún más complicada. «Si son adolescentes se puede hablar si ellos quieren, pero lo habitual es que la custodia corresponda a la madre y los padres dispongan de un régimen de visitas. No obstante, últimamente está más en boga que los padres tengan derecho a algún día entre semana», continúa.
Martínez cree que la sociedad «va cambiando, influenciada por la Ley del Divorcio del 81». «Lo que está claro es que cada vez más padres quieren la custodia de sus hijos», aunque en España «vamos a rebufo de otros países», advierte con cierto optimismo, porque «desde hace unos cinco años veo más apertura por parte de los jueces para facilitar el contacto de los hijos con los padres, tras mucho tiempo acostumbrados al régimen de fin de semana».
María del Bueyo Díez, Defensora del Pueblo en La Rioja, explica que su oficina no trabaja con «custodias compartidas, ya que en estos casos en los que hay un proceso judicial abierto, no podemos intervenir». A pesar de todo, ha satisfecho consultas, sobre todo, «por parte de mujeres». «Recuerdo el caso concreto de una señora que venía con sus hijos y temía por su integridad cuando los dejaba en el Punto de Encuentro».
«No puedo actuar»
Pero Del Bueyo insiste en que «al no existir una actuación administrativa en estos casos, yo no tengo nada que decir. Sólo podría intervenir en un problema en el Punto de Encuentro, como el caso comentado. De todos modos, recibo más quejas por casos de niños que no tienen custodia, que están tutelados por el Gobierno de La Rioja», declara.
La psicóloga de Familia Charo Magaña incide en la necesidad de que los padres mantengan una relación cordial para facilitar estos procesos. «Es fundamental cómo llevan los adultos sus problemas de convivencia.
Evidentemente hay madres que hacen mal uso de la ley y nunca deberían poner esas dificultades. La madre debería pensar siempre en el niño y no dejarse llevar por una mala relación con su antigua pareja», aconseja la psicóloga.
Marido y padre
Según ella, hay una diferenciación obligada en todas las separaciones con niños implicados. «En ese momento el hombre deja de ser marido, pero no padre. Hay que separar los dos conceptos», propone. Salvo excepciones, Magaña desmiente que una separación implique un trauma para los menores.
«El niño siempre quiere que sus padres estén juntos, eso es verdad y lógico, pero no tiene por qué ser un trauma una separación. Como ya he dicho, si los padres hacen las cosas bien, se evitarán sufrimientos», resume.
Impotencia
La magnitud de este problema social, hasta hace poco invisible a los ojos del resto de los ciudadanos, se puede medir en Internet. Abundan las páginas web de asociaciones de padres o colectivos que ofrecen a éstos asesoramiento y comprensión.
Porque entender su vida interior no es sencillo para los que no lo sufren. «De la noche a la mañana pasas de ver a tus hijos todos los días, a verlos un fin de semana de cada dos, aunque ellos mismos expresen su deseo de estar contigo», advierte el padre riojano.