Pese a la pérdida de casi cuatro puntos con respecto a los anteriores comicios y de más de 450 votos, el PNV aguanta la mayoría absoluta. El actual alcalde, Joseba Zorrilla, repetirá mandato y podrá gobernar con comodidad, pese a que su grupo contará con un concejal menos.
Sin embargo, la Corporación encartada presentará una fisonomía completamente diferente a la de 2003, gracias al espectacular avance del PSE, que se convierte en la principal fuerza de la oposición, al duplicar el número de votos (logra 1.062 frente a los 548 de hace cuatro años), y cuadruplicar su representación. La formación, liderada por Teo Santos -ertzaina en excedencia-, consigue uno de los mejores resultados de su historia.
Por el contrario, la Candidatura Local Independiente sufre un gran descalabro, al perder la confianza de casi la mitad de su electorado y dejarse dos ediles.