-El PNV ha aguantado el tipo en Vizcaya, pero con fuertes retrocesos en Álava y Guipúzcoa. ¿Van a hacer autocrítica?
-Yo ya la estoy haciendo. Hablo de Vizcaya, que es lo que más conozco. Una cosa que se ha visto y yo creo que tenemos la obligación de leer es ésta. Apunta un dato: en Bilbao, la candidatura municipal ha sacado 3.562 votos más que la foral. Esto es el 'efecto Azkuna'. Es un fenómeno y eso se ha notado. Le hemos ayudado, pero Azkuna es un fenómeno. En el resto del territorio, hemos sacado 5.821 votos más en las forales que en las municipales. Y en algunos municipios ha sido palmario.
-¿Ese es el 'efecto Bilbao'?
-No, es el efecto de la seriedad en la gestión. Aquí no nos dedicamos a las construcciones nacionales, que también. Aquí levantamos la persiana todos los días.
-¿Gernika es un ejemplo de esa forma diferente de votar?
-Sí. Ha habido casos donde la voluntad popular ha manifestado un castigo de la gestión y eso se ha visto en Gernika y en Basauri, se ha visto al revés en Santurtzi. En Abanto tenemos ya la mayoría absoluta, ¿quién nos lo iba a decir hace ocho años?
-Pero en el resto de la margen izquierda...
-Cuidado, en Sestao estamos empatados a concejales. Eso de que en la margen izquierda ha ganado el PSE vamos a matizarlo. Ha ganado en Barakaldo y en Portugalete. En Trapagaran también, aunque ha perdido peso, y en Sestao estamos empatados a concejales.
-¿Cree que los resultados de las elecciones perjudicarán a Imaz, al que usted apoya, frente a Egibar?
-Siempre se pueden hacer lecturas, esa todavía no la he hecho. Yo sólo sé que hay una forma de hacer politica en Vizcaya, que es la política de las cosas. El estar cerca del ciudadano ayudando a resolver los problemas de la gente.