Los socialistas atribuyen al «voto útil» el histórico triunfo cosechado el domingo en Basauri. Una «plaza importante» que, tras 16 años de hegemonía peneuvista, regresa a manos del PSE. Los nueve ediles logrados -tres más que en los comicios de 2003- otorgan a la lista que encabeza Loly de Juan una victoria holgada pero insuficiente para gobernar sin sobresaltos. Aunque el guión del futuro gobierno municipal está aún por escribir, no se esperan carambolas. Y es que un pacto entre el resto de fuerzas que han obtenido representación -PNV, con siete ediles, PP, con tres, y EB-Aralar, que suma dos- parece altamente improbable. Los socialistas dan por hecho que De Juan será la primera alcaldesa de Basauri. La incógnita pasa por adivinar quién le otorgará la llave de la mayoría absoluta.
-Cuatro legislaturas después la Alcaldía regresa a manos socialistas.
-Era la hora. El municipio va a sufrir en los próximos 4 años un cambio importante en lo que respecta a vivienda, infraestructuras... Si los socialistas no cogíamos este tren y el PNV se mantenía lo íbamos a perder para siempre.
-La dirección del PSE ha hecho una apuesta importante en Basauri.
-Conseguir Basauri después de dieciséis años ha sido un orgullo. Hemos recuperado una plaza importante.
-Han ganado tres escaños respecto a 2003, los mismos que ha perdido el PNV. ¿Han premiado su gestión o ha sido un voto de castigo?
-Los electores han otorgado claramente un voto de castigo al PNV y, a la vez, nos han dado un voto útil, porque todas las fuerzas han perdido votantes. Basauri ha visto que hacía falta un cambio y ha interiorizado que el cambio tenía que ser con el partido socialista.
-Va camino de convertirse en la primera alcaldesa de Basauri.
-Y en la primera alcaldesa socialista de Vizcaya. Es un honor como mujer poder coger el día 16 la 'makila'. Y también llevar seis mujeres a la Corporación.
-A pesar de la victoria holgada, nueve escaños no son suficientes para formar un gobierno «estable» como usted quiere.
-Quiero un gobierno con mayoría importante, porque Basauri tiene temas serios que arreglar, como el de la paralización de los pisos de Arizgoiti y para eso se requiere de una mayoría muy holgada.
-No parece que con los peneuvistas tengan mucha sintonía. En los grandes temas han adoptado posiciones contrarias. No así con EB y el PP.
-Es pronto para hablar de pactos. No descarto ninguno. Por cortesía hablaré con todas las fuerzas, aunque con el PNV será difícil llegar a acuerdos. Con EB hay más sintonía ideológica, ya que el PP no comparte con nosotros algunos temas de gestión y eso hace que parezca más difícil pactar con ellos que con la izquierda. Pero tengo dudas y también tengo dudas con mis receptores. De momento, ninguno me ha dicho que quiere ir conmigo. Soy como una novia, si el novio no quiere... Pero Basauri tiene problemas que no pueden esperar a estar cerrando pactos a partir del 16 -ese día se conformará el nuevo gobierno municipal-. El día 18 quiero empezar a trabajar con el que sea o los que sean.
-Los electores han propiciado un cambio en Basauri. ¿Cómo lo va a percibir el ciudadano?
-Va a haber una forma distinta de gobernar. Va a ser un Consistorio participativo. El ciudadano tiene que estar en el Ayuntamiento y sentir que es parte de él.