El PSE se convirtió el 27-M en la segunda fuerza política en las Juntas Generales de Álava, a sólo 165 votos del PP. Logró catorce escaños, uno menos que los populares y los mismos que el PNV, al mejorar en un 5% sus resultados de 2003. Esta fuerte subida electoral lleva al líder socialista Txarli Prieto a considerarse con «legitimidad suficiente» para convertirse en el próximo diputado general. No cierra la puerta a ningún acuerdo de gobierno, aunque asegura que será muy complicado abrir la del PP.
-¿Qué valoración realiza de los resultados, en especial de la importante subida del PSE?
-Lo que ocurrió el domingo en Álava es que el proyecto que en este momento es el más constructivo, el más pluralista, el que más arriesga y el que más piensa en los ciudadanos, tuvo su clara recompensa en las urnas. Hemos ganado en el Ayuntamiento de la capital alavesa y en la circunscripción de Vitoria en las Juntas. Y donde hemos coincidido los tres candidatos a diputado general, les hemos sacado 10.000 votos a Xabier Agirre y alrededor de mil a Javier de Andrés, una diferencia espectacular.
-¿Aspira a ser el nuevo diputado general pese a que el PSE no fue el primer partido por 165 votos?
-Las urnas no han dado a nadie mayoría absoluta, pero hay una fuerza a la que se le ha impulsado hacia arriba y es la nuestra. El PP baja, lo mismo que el PNV, por lo que creo que tenemos legitimidad para aspirar a gobernar o a liderar la Diputación de Álava.
-Gobernar en solitario parece difícil. Javier de Andrés les invitó la noche del domingo a la colaboración.
-No sé si ese puente es sólido. Hay que recordar que, según el PP a las ocho de la tarde del domingo, quien votaba al PSE era para poner a ETA en las instituciones y para entregar a Álava al nacionalismo porque los sillones estaban repartidos. Se ha pronunciado de esta manera quien ha hecho una campaña agresiva y calumniosa. Las urnas le han dicho que por ese camino va mal porque se ha producido un descenso en sus resultados, como le ha ocurrido al PNV. Por eso, habrá que ver si ese planteamiento de su candidato es sincero.
-Entonces, ¿se puede interpretar que no es posible pactar con el PP?
-No me voy a pronunciar de forma rotunda porque no es el momento (José Blanco sí lo hizo posteriormente para rechazar cualquier alianza con los populares). Nos tienden una mano y no sé si es sincera. Tendrán que explicar en qué hemos cambiado, si resulta que ahora somos de fiar. Para nosotros el poder por el poder no es lo más importante.
Tripartito
-¿Y un posible acuerdo con el PNV?
-Para ellos vale lo que he dicho para el PP. El PNV es la tercera fuerza en Vitoria y Álava. Está en una situación en la que tiene que pensar hacia dónde quiere evolucionar. Los que deben pronunciarse son ellos. Vamos a trabajar, pero con la prudencia, tranquilidad y normalidad que exige la política. Los grandes acuerdos deben estar bien cocinados; si no, son publicidad y fracaso.
-PNV, EB y EA suman más escaños en las Juntas que PP y PSE por separado. ¿Contempla la posibilidad de llegar a acuerdos con el tripartito para lograr el sillón foral a cambio del apoyo socialista en los ayuntamientos donde tengan problemas para gobernar, como Llodio?
-Ahora no contemplamos esa hipótesis.
-Con rotundidad.
-Sí. No contemplamos esa hipótesis de una manera rotunda.