Las obras de la Biblioteca foral, que ya están en la recta final, han puesto al descubierto nuevas necesidades a medida que queman etapas. Los fallos estructurales del antiguo Conservatorio encarecieron el proyecto en 1,4 millones, y su plazo de ejecución se ha prorrogado en dos ocasiones. El Consejo de Gobierno aprobó ayer otras mejoras que no supondrán retrasos, pero exigen una inversión adicional de 905.981 euros.
La ampliación y reforma de la Biblioteca costará finalmente 16,3 millones y estará terminada el 30 de agosto después de tres años y diez meses de obras. Los últimos cambios obedecen, por una parte, a la existencia de «problemas estructurales ocultos» en el edificio principal, sobre todo en bajo cubierta y forjados de madera, que hacen necesaria «una intervención que garantice la seguridad del conjunto», explican los técnicos. También las vidrieras están más deterioradas de lo que se esperaba.
Además, se incorporará un sistema de seguridad contra incendios complementario en las estructuras metálicas y otras mejoras de tipo técnico. Entre ellas, instalaciones de voz y datos, modificación de circuitos eléctricos, recolocaciones de armarios de telecomunicaciones y acondicionamiento acústico de las salas de lectura. En la cuarta planta se abrirán nuevas ventanas para habilitar una sala de investigadores en lo que iba a ser un depósito cerrado.