Las mujeres aportan al sector industrial ventajas competitivas en las que superan a los hombres, tales como altos niveles de responsabilidad, el gusto por el trabajo bien hecho, la fidelidad a la empresa, el liderazgo de equipo o su condición más conciliadora.
Estas son algunas de la conclusiones a las que llegaron ayer diferentes responsables institucionales y empresariales en la presentación del balance del programa 'Emakumeak Industriara Erakartzen', impulsado por la agencia comarcal de Debabarrena, Debegesa, que tiene como objetivo que las alumnas valoren como opción de futuro las especialidades formativas de tipo técnico o tecnológico.
Unos sectores en los que, curiosamente, las mujeres están en estos momentos subrepresentadas y que coinciden con los de mayor empleabilidad en la comarca del Bajo Deba. Un ejemplo fehaciente del cambio de tendencia que debe experimentar la situación es el de Silvia González de Herrero, una duranguesa que ejerce como adjunta a Dirección de Calidad de la compañía Engine Power Components (EPC), empresa de fabricación de componentes de automoción situada en el polígono eibarrés de Azitain.
Licenciada en Ingeniería Química, tras ofrecer sus servicios en diversas empresas industriales, y desde el cargo que ahora ocupa, ha podido comprobar que «con mujeres el proceso da mejor resultado, porque somos más detallistas y nos preocupamos más por el acabado». Además, quiso desmitificar la imagen 'gris' del trabajo industrial, pues «contamos con empresas limpias y ordenadas, trabajamos con modernas máquinas de control numérico y sin apenas manipulación de cargas».
Mejor preparadas
Una teoría corroborada por Inés Anitua, directora general del Cluster de Automoción del País Vasco, para quien «la mujer tiene mucho que aportar el mundo industrial, pues está mejor preparada que los hombres y tiene más iniciativa». Y desde el punto de vista empresarial, la responsable del Departamento de Formación de Confebask, María Errasti, insistió en la paradoja que supone que existan numerosos puestos de trabajo industriales sin cubrir cuando el paro entre mujeres jóvenes es muy elevado. Más de 600 mujeres han participado en el Bajo Deba en los últimos años en las sucesivas ediciones del programa 'Emakumeak Industriara Erakartzen' mediante sesiones de orientación o visitas a empresas, un plan que persigue atraer a las mujeres al mundo de la industria, «ante la constatación de su baja presencia, siendo este el sector más dinámico y con mayor oferta y calidad de empleo de la comarca», concluyó Iñaki Conde, representante de los centros de FP de Debabarrena.