DE CUANDO EN CUANDO OLMO Los japoneses, que han sucedido a los chinos en eso de ser los inventores de todo, ahora resulta que han inventado el chindogu, que es el nombre que se da a esos inventos inflagaitas que son más humorísticos que prácticos. Lo pudieron ustedes leer en nuestro común periódico el día 28 de mayo.
En un curioso reportaje aparecido en un suplemento, se hablaba del chindogu, que en japonés significa por lo visto herramienta extraña o deformada, presentando como una novedad esos inventos absurdos. Y como muestras incluía un mechero solar, que es sencillamente una lupa y un paraguas integral, con faldones de plástico trasparente hasta el suelo.
Pero me parece que eso del chindogu lo único que tiene de novedad es el nombre que le han puesto los japoneses después de llenar el mundo de transistores. Pero cuando todavía no se conocía ese vocablo tontorro, ya existían esos objetos absurdos, y como prueba les puedo ofrecer un libro que tengo en mi biblioteca de temas humorísticos, en la que he conseguido coleccionar más de trescientos libros de historietas y chistes.
En esa biblioteca conservo un libro editado en Inglaterra hace casi cuarenta años, y cuyo título dice 'Catálogo de objetos extraordinarios', nombre que no es tan exótico con el chindogu, pero que viene a ser la misma cosa. Y para que ustedes comprueben que estamos hablando de lo mismo, les voy a enumerar algunos de los objetos que ofrece el libro para regocijo de los lectores. Todos ellos van ilustrados con el correspondiente diseño explicativo.
Una pluma estilográfica que no necesita recargas porque lleva en su extremo un enorme globo lleno de tinta. Una mecedora que en vez de balancearse de delante atrás lo hace lateralmente, para que los amantes de los viajes por mar puedan evocar el balanceo del barco. Un tenedor con forma de berbiquí para comer espaguetti. Una plancha (de las de planchar ropa) que tiene ruedas para que pueda deslizarse cómodamente sobre la ropa. Un reloj de cu-cu de pulsera y etc... porque el libro tiene más de doscientos 'chindoguerías'.
Nihil novum sub sole. Es decir, que no hay nada nuevo bajo el sol.