Decenas de niños invadieron ayer el Ayuntamiento de Bilbao. Llegaron en desordenado orden guiados por profesores y monitores poco antes de las diez y media de la mañana con un objetivo: participar en el pleno municipal, tomando prestadas, durante casi una hora, las atribuciones de los concejales que conforman habitualmente la Corporación. Todos ellos, provenientes de 36 centros educativos de la ciudad, participaban en la Agenda 21 Escolar, que se desarrolla por tercer año consecutivo en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente.
No faltó de nada. El alcalde en funciones, Iñaki Azkuna, presidió el acto, acompañado por los portavoces de los grupos políticos. Julia Madrazo, responsable del área de Medio Ambiente y Urbanismo -impulsora de la Agenda Escolar- elogió la iniciativa ante la mirada atenta de los críos. «El valor más importante de este proyecto es que los niños son capaces de introducir nuevos hábitos, más sostenibles en sus propias familias», señaló la edil.
Los estudiantes expusieron las conclusiones y peticiones que han salido de sus reuniones y trabajos. Xabier, del colegio El Pilar, fue el encargado de comunicarselos a los políticos. Contenedores adaptados a niños y discapacitados, que las bocas de los recipientes para plásticos sean mayores, que se amplíen recursos, que se dote a la ciudad de depósitos para recoger aceites fueron algunas de las peticiones que salieron de boca del pequeño, que tuvo que auparse un poco para llegar al micrófono. Leyó su documento con voz clara y firme. Tranquilo, el chaval sólo tuvo problemas para pronunciar «in-fra-es-truc-tu-ras», una palabra que leyó varias veces antes de que saliese bien.
Estudio y respeto
Los responsables municipales escucharon atentos y por momentos con una sonrisa. Sin embargo, la seriedad imperó a la hora de recoger las peticiones. El más «paternalista» -como él mismo definió- fue el alcalde. Azkuna hizo un poco de historia sobre la conservación de los recursos y el medio ambiente. Con su tono campechano habitual, recordó a los niños, algunos de los cuales tuvieron que seguir el pleno desde otra estancia porque el salón de plenos se quedó pequeño, que en pocos años ellos estarán «en los puestos de responsabilidad».
«Para ello tenéis que estudiar, leer, adquirir cultura ahora que tenéis tiempo. Luego, cuando os hagáis mayores, os caséis o trabajéis ya no tendréis», advirtió el primer edil bilbaíno. El alcalde no quiso dejar pasar la ocasión para recordar a las futuras generaciones que deben mantener el respeto «a los profesores, a los padres y a los compañeros». «El respeto es la clave de la convivencia», sentenció.
Los escolares, casi 16.000, han pasado todo el año trabajando sobre el tema de 'Los residuos y el agua'. Han realizado trabajos en sus respectivos colegios y hasta han participado en el primer foro interescolar celebrado en la ciudad. Fue el pasado mes de marzo y tomaron parte 40 alumnos y otros tantos profesores, así como representantes municipales. Aunque aquel encuentro fue muy fructífero, lo que realmente les ha encantado a los pequeños ha sido la experiencia de entrar en el Ayuntamiento y ser concejales por unas horas