La solidaridad de los vecinos de Sopuerta ha dado sus frutos tras cinco días de angustia. El joven desaparecido el pasado sábado, y al que un nutrido grupo de residentes buscó con ahínco durante continuas batidas por el monte, fue hallado ayer a la tarde por una mujer de la localidad. José Manuel Carvalho Lemos, de 34 años, portugués de nacimiento y residente del pueblo desde hace siete, apareció con los pies descalzados e hinchados y con aspecto desaliñado.
«Fue a dar un paseo al monte y se perdió», explicó ayer su hermano, Antonio Rodrigo Carvalho, entre el ruido de las celebraciones. Tras dar con el desaparecido, éste fue llevado con su familia que le ofreció agua y unos sandwiches. Allí se montó una improvisada fiesta mientras los vecinos se llamaban unos a otros para avisar de la noticia. Más tarde, sanitarios de la Cruz Roja lo examinaron y le trasladaron al hospital de Cruces para someterle a observación.
«Es para no creerlo», sentenciaba ayer Antonio Fernández Ruano, uno de los amigos del desaparecido involucrado en la búsqueda. «Ha pasado cinco noches en el monte», repetía. Según señaló José Manuel a los reunidos había oído el ruido de las motocicletas mientras lo buscaban, pero no pudo hacer nada para que dieran con él.
Investigación policial
Desde hacía varios días el rostro de José Manuel figuraba en carteles de búsqueda repartidos por Balmaseda, Zalla, Santurtzi o Castro. Familiares y amigos habían mostrado su fotografía en estaciones de autobús y hospitales tratando de dar con su paradero. Mientras, la Ertzaintza investigaba las llamadas de su teléfono y buscaba movimientos en su cuenta corriente.
Los últimos días habían sido de angustia, ya que el móvil del desaparecido había dejado de dar señal el domingo. El joven explicó ayer que no llevaba el aparato porque se lo había dejado en casa de un amigo.