La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, calificó ayer de «verdaderamente inédito e inaudito» que haya personas que piensen que la Ley tiene excepciones, queriendo acogerse a la objeción de conciencia en rechazo a la implantación de la materia de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos. «La ley no tiene excepciones, se aplica igual para todo el mundo», afirmó.
La portavoz del Ejecutivo defendió esta postura durante una rueda de prensa celebrada al término del Consejo de Ministros, en la que se le preguntó por el aliento a la objeción de conciencia desatado contra esta asignatura por parte de ciertas organizaciones educativas, entre ellas, algunas asociaciones de padres y madres de alumnos. De la Vega señaló que esta nueva materia escolar, que está dispuesta en el marco de la Ley Orgánica de Educación (LOE) aprobada por las Cortes, «la tiene que cumplir todo el mundo» sin que exista, «ningún tipo de excepción».
La vicepresidenta del Gobierno se mostró firme a la hora de declarar que tanto todos los ciudadanos como todas las administraciones existentes tienen que respetar y cumplir en cualquier caso la Ley, así como atenerse a la decisión tomada por las instituciones democráticas, de las que, según recordó, «emana» dicha normativa como respuesta directa a la «voluntad popular».