Una de las cigüeñas liberadas en marzo, en el marco del programa de reintroducción de esta especie en la Reserva de Urdaibai, apareció electrocutada ayer en un tendido eléctrico del barrio Terleguiz de Kortezubi. El ejemplar fue hallado por un vecino, que rápidamente avisó al servicio de Base Gorria de la Diputación para proceder a la retirada del animal.
Con esta ya son dos las aves que mueren de la misma manera desde que se puso en marcha el proyecto. «La primera falleció en 2005 en Gautegiz Arteaga», explicaron miembros de la Fundación Urdaibai, promotora de la iniciativa.
El animal apareció en uno de los apoyos de la línea. «Este tipo de tendidos son auténticas sillas eléctricas porque con sólo tocar dos cables al mismo tiempo, el ave cae fulminada», indicaron.
Responsables de la Fundación Urdaibai denunciaron la «desidia de la empresa Iberdrola, que prometió hace cuatro años ejecutar un plan de renovación de la red para evitar este tipo de percances», recalcaron.
Cuarta baja
Sin embargo, «todavía no se han eliminado las torres más peligrosas, que son las que se encuentran en las zonas más despejadas. Con un mínimo de inversión podrían colaborar bastante en nuestro objetivo de reintroducir la especie», añadieron.
Esta es la cuarta cigüeña de la veintena de ejemplares liberados este año que muere en la zona. Una se ahogó en las inmediaciones de la pajarera de Atxaga, en Forua, y dos más fueron arrolladas por el tren.