Hace unos meses que empezó a volar el primer helicóptero sanitario de Osakidetza. La aeronave está dotada de los últimos adelantos y se mantiene operativa 12 horas al día. El problema es que ahora sólo puede aterrizar con heridos en accidentes en el hospital de Galdakao, el único centro con las instalaciones adecuadas. El Servicio Vasco de Salud acaba de encontrar una solución en forma de helipuerto provisional en Barakaldo, en las inmediaciones de la entrada sur de Bilbao Exhibition Centre, en una zona de uso público. Esa será su ubicación hasta que el hospital de Cruces disponga de la anhelada pista de aterrizaje.
El nuevo helipuerto no ha precisado de grandes trabajos, ni siquiera de una inversión importante. Un grupo de operarios se encargó el jueves de pintarlo en una explanada, después de que el BEC y Osakidetza hayan llegado a un acuerdo. Ambas instituciones firmarán un convenio para regular el uso de las instalaciones si, como está previsto, el consejo de administración del recinto ferial da su visto bueno este mismo lunes. «Son terrenos de la feria de muestras, aunque estén en plena vía pública», confirmaron los impulsores de la iniciativa.
En ese pacto, el Bilbao Exhibition Centre se comprometerá a poner todos sus medios para despejar la pista en caso de aterrizaje inminente. Los vigilantes de seguridad del complejo se encargarán de esta labor «para que nadie se alarme». Durante algunos minutos, no estará permitido el paso de viandantes y el tránsito de vehículos también podría verse afectado. La cercanía de la A-8 no supondrá un problema al existir espacio suficiente para que el helicóptero realice las maniobras necesarias.
Dos o tres años
Aún no está decidido cuánto tiempo estará en servicio el helipuerto del BEC. Pueden ser «dos o tres años» ya que su permanencia está a expensas de la duración de las obras en Cruces. La pista del hospital estará ubicada en el tejado del nuevo edificio de servicios generales, cuya construcción está prevista que arranque a finales de año. Los trabajos permitirán la creación de una superficie sanitaria de 6.500 metros cuadrados y cuentan con un presupuesto de 12,5 millones de euros.
En cualquier caso, las instalaciones provisionales de Barakaldo serán suficientes por ahora. «En un par de minutos estás en urgencias en cualquier ambulancia», constatan los responsables del nuevo servicio.