El PP reclamó ayer a la Diputación la reapertura «inmediata» del comedero de buitres de Carranza para no dejar «la patata caliente» al nuevo Gobierno foral. El apoderado electo Arturo Aldecoa recordó que el Gobierno central ha aprobado recientemente un real decreto que permite abastecer los muladares con cadáveres enteros de animales «levantando la prohibición de 2002».
Ahora que se han suavizado las restricciones impuestas a raíz de la crisis de las 'vacas locas', el PP considera que mantener cerrado el comedero «sólo podría explicarse si en el fondo está la sombra de oscuros intereses» ligados al proyecto del parque eólico de Ordunte. Aldecoa afirmó que la supresión del muladar -en agosto hará un año- «está causando un daño gravísimo a nuestra avifauna protegida, ha sido denunciada ante la Fiscalía y la Comisión Europea y ha generado un auténtico escándalo en los ambientes conservacionistas y científicos». A su juicio, la institución foral «debe reconocer su error».