DE CUANDO EN CUANDO OLMO La txirla es el tema de otra carta que me envía un asiduo de esta tertulia que firma sólo con su apellido y al que llamo señor B. El señor B y yo hemos mantenido durante bastante tiempo una controversia sobre el puente de Vizcaya, el río Nervión y el famoso tigre de Deusto, porque mi comunicante se empeñaba en que el puente de Vizcaya era colgante, que el Nervión se llama Ibaizabal y que el tigre era una leona.
Afortunadamente, la razón estuvo de mi lado en lo del puente, que es un transbordador (el primero en el mundo) con tablero colgante y en lo del tigre, que es efectivamente un tigre y no una leona. En lo que hemos quedado empatados es en lo del la ría y por eso yo le he ofrecido un acuerdo ecléctico y que cada cual le llame como quiera. Él puede llamarle Ibaizabal, pero yo seguiré llamándole Nervión que es nombre más castizo y bilbaíno.
En cambio el señor B está de acuerdo conmigo en lo de calificar a la txirla como ilustrísima señora y poseo además un documento debido a una firma de toda solvencia, la de un miembro de la Academia de Gastronomía y premio nacional de gastronomía al que ustedes conocen bien, ya que me refiero a mi buen amigo Jesús Llona.
Jesús me envió unas fotocopias de la Enciclopedia del Gourmet en la que se hace mención a este título otorgado por los gastrónomos, que algo sabrán del asunto. Según leo en el texto, la txirla es el nombre que se da en el País Vasco a un tipo característico de almeja de menor tamaño y que en la nomenclatura técnica se llama 'tapes decusatus', un nombre que a mí personalmente no me gusta. Prefiero llamarla txirla, que es más popular, tentador y sabroso.
Y cierro esta respuesta mía a la carta de B. haciéndome eco de sus comentarios sobre todas esas seudoesculturas que han llenado nuestras calles de números y letras sin que los indígenas nos expliquemos a qué viene esa invasión de metal roñoso. Y por si algún lector se extraña al ver que le califico de indígena le tranquilizaré con la acepción de dicho vocablo que dice así: «Indígena.-Originario del país de que se trata». Y menos mal que no se me ha ocurrido calificarnos de ruipónticos, porque podría haberlo hecho con el respaldo del diccionario, ya que ruipóntico es sinónimo de indígena.