Dos súbditos marroquíes serán juzgados mañana en San Sebastián acusados de golpear y mantener retenido a otro ciudadano extranjero con cuyo secuestro pretendieron chantajear a un familiar para que pagara una deuda de la víctima. La Fiscalía de Guipúzcoa pide penas que suman nueve años de cárcel para cada uno de los dos procesados, a los que imputa un delito de detención ilegal y otro de lesiones, al tiempo que reclama una indemnización de 1.320 euros para el perjudicado.
Según el escrito de acusación provisional, los hechos ocurrieron sobre las 14.40 horas del 24 de febrero de 2006, cuando los dos procesados, que se encuentran en situación ilegal en España y son hermanos, abordaron a su víctima junto a una tercera persona sin identificar en una gasolinera de Irun y la introdujeron por la fuerza en un coche. El texto del fiscal explica que los acusados pretendían exigir al secuestrado que les pagara una deuda económica de «origen ilícito» que, presuntamente, había contraído con ellos. Durante las siguientes ocho horas, los imputados trasladaron en coche a su víctima por las afueras de Hondarribia, mientras le propinaban numerosos golpes y patadas, a consecuencia de los cuales el perjudicado, que se encontraba maniatado, sufrió la fractura del tabique nasal entre otras heridas.
Posteriormente, los acusados se pusieron en contacto telefónico con un pariente del secuestrado a quien exigieron que saldara la deuda y que les entregara un pasaporte a cambio de la libertad de su familiar. Con este propósito, concertaron un encuentro sobre la una de la madrugada del 25 de febrero en el casino de Irun, adonde acudió uno de los imputados para recibir el dinero, siendo detenido por la Ertzaintza. El segundo secuestrador puso en libertad a la persona que tenía cautiva, quien acudió a la comisaría de la Policía Vasca de Irun.