Un niño de 8 años murió ahogado el pasado sábado en el complejo acuático municipal de Calaf (Barcelona) cuando intentaba recuperar una pelota que se había caído a una de las piscinas de la localidad. Las instalaciones permanecían cerradas al público, pero un grupo de niños accedió al interior para recoger la pelota. La víctima, vecino de Calaf, se metió en el agua para recuperarla y murió ahogado.
Por otro lado, un joven de 28 años atropelló mortalmente en Formentera a su hija, de 16 meses, cuando puso en marcha el coche sin darse cuenta de que la pequeña estaba delante del vehículo. Los padres, naturales de Granada, están recibiendo tratamiento médico.