Sarkozy se ha buscado una baza maestra para resolver eventuales peleas en el seno de su equipo. Bernard Laporte, seleccionador nacional de rugby, entrará en el Gobierno como secretario de Estado para la Juventud y el Deporte a finales de octubre, cuando haya concluido la Copa del Mundo de esa disciplina que se disputará en Francia. El amo de la melé, a sus 42 años, es un popular personaje, conocido por su fuerte carácter y enfados legendarios.
«A todos esos burgueses de mierda me los tiraría al terreno», lanzó hace poco en referencia a los espectadores que silbaban a los suyos en un partido contra Irlanda. Con un pronunciado acento del Suroeste, el antiguo medio de melé del Bègles-Burdeos es una de las personas más famosas de Francia que protagoniza anuncios sobre las virtudes del jamón o las maquinillas desechables.
La amistad con Sarkozy nació hace tres años en Arcachon, localidad turística que el presidente frecuenta en verano y donde Laporte, que es además propietario de un viñedo y de un casino, tiene una casa y tres restaurantes. En sus vacaciones en la estación balnearia de la costa atlántica suelen jugar al fútbol, hacer footing y andar en bicicleta juntos.
El futuro ingreso del seleccionador nacional en el Gobierno consagra el auge del deporte del balón ovalado en Francia, donde come terreno al fútbol como entretenimiento familiar al que se puede ir con los hijos. Sarkozy, hincha del París Saint Germain, fue drástico desde Interior en la represión de la violencia en los estadios.