Lutxana llora su última pérdida. Los habitantes de este populoso barrio baracaldés ven cómo la modernidad se va haciendo un hueco en la zona en forma de derribos. Primero fue Sefanitro y, ahora, le toca el turno a los centenarios chalés de La Orconera. El plan urbanístico que afecta a la histórica urbanización está pendiente de un recurso contencioso-administrativo presentado por la Asociación de Vecinos Villamor y apoyado por otras 15 entidades culturales o sociales. «¿Es una vergüenza! Lo han hecho en agosto y sin previo aviso. ¿Qué harán si la justicia nos da luego la razón?», se cuestionaban los residentes pancarta en mano.
Txiki Castaños, concejal de ANV, estuvo apoyando a los vecinos del barrio y aprovechó para criticar al equipo de gobierno por su respaldo a la operación urbanística. El edil tachó de «depredadora» la actitud del Consistorio. «A ver si van ahora a las ferias de turismo a enseñar cómo eliminan el patrimonio histórico de Barakaldo», ironizó.