Rosa Díez cargó ayer contra la «jerarquía eclesiástica española» y calificó de «impresentable» la representación que ha destinado al País Vasco. En su opinión, los diferentes obispos que han pasado por Bilbao y San Sebastián han sido «cómplices» del terrorismo. «El silencio -advirtió- o la complicidad terminológica ha favorecido que mucha gente siga viendo a ETA como unos chicos equivocados pero con un objetivo digno de ser defendido».
En esa línea entendió la última homilía del prelado de San Sebastián, Juan María Uriarte, que el miércoles abogó por que todos los partidos cedan en parte de sus planteamientos para «lograr un acuerdo» que integre también a Batasuna. Para Rosa Díez, Uriarte «equipara a víctimas y verdugos» y «envenena a una sociedad de por sí insolidaria».