Fue una vecina la que dio la voz de alarma a las 5.30 de la madrugada del lunes. Dijo que había encontrado a la niña abandonada en un cochecito frente al número 111 de la calle Baró de Maials de Lérida, desde donde los mossos la trasladaron al hospital Arnau de Vilanova a pasar un reconocimiento médico y, posteriormente, a un centro de protección de menores de a Generalitat.
La Dirección General de Atención a la Infancia y a la Adolescencia ha decidido que los progenitores sigan haciéndose cargo de su hijo de 12 años, mientras estudian la situación familiar. La pareja y sus hijos vivían en un piso del barrio de Secà de Sant Pere junto con una abuela de los menores.






