En los últimos siete años, el Ayuntamiento, a través de Lan Ekintza y Viviendas Municipales, ha ayudado a crear un total de 120 negocios en Bilbao la Vieja, de los que más de la mitad están a pie de calle. El perfil del nuevo comerciante es de lo más variado, si bien existen algunos datos que merecen ser destacados. La mayoría de las personas que han optado por abrir una empresa, con ayudas municipales, en calles como San Francisco, Dos de Mayo, Lamana o Cortes, entre otras, no residen en el barrio. Gran parte de ellas proceden de distintas zonas de Vizcaya y sólo el 16% son inmigrantes. En lo que a la perspectiva de género se refiere, el 60% son hombres, y en cuanto a la edad, la mitad se sitúa entre los 26 y los 35 años y el 28%, entre los 36 y 48.
El arte en sus diferentes expresiones es la preferencia que se ha marcado el Consistorio a la hora de conceder las subvenciones. De ahí que abunden las tiendas de moda, decoración, libros, música, artículos de segunda mano o estudios de fotografía. Pese a que son los propietarios quienes se encargan de llevar muchos de los negocios, la media de empleados por local es de dos personas. Fomentar la permanencia de los comercios es otro de los aspectos a tener en cuenta. Según fuentes municipales, el porcentaje de supervivencia ronda el 85%.