
-¿Cuándo surgió el boom de los cortos en el País Vasco?
-En los primeros 90, con Álex de la Iglesia, Julio Medem El corto se transforma en una escuela para estos directores, todos recordamos 'Mirindas asesinas' o 'Las 6 en punta' Con Kimuak hubo un salto cualitativo, primero a nivel estatal y después internacional.
-¿Se valora el corto vasco en Estados Unidos?
-Aunque las comparaciones sean odiosas y suene prepotente, en el País Vasco hay un nivel de realización superior al del resto de España. Nuestra preparación fue anterior, y ya comenzamos a tomarnos en serio este formato. Nosotros no pedimos que los cortos estén subvencionados por el Gobierno vasco para entrar en Kimuak. Tenemos una normativa menos estricta. La diferencia reside en que aquí hay un nivel superior porque nos pusimos antes a la tarea.
-¿Cuántos productoras presentan sus cortos?
-Muchas veces son los mismos directores los que se producen sus películas. Productoras establecidas que envían regularmente sus trabajos aquí hay una docena.
-¿Qué géneros predominan?
-Uno años prevalecen los dramas y otros las comedias. En los festivales cada vez hay menos cortos de comedia, quizás por los tiempos que nos toca vivir. En cuanto a temáticas, predominan los cortos de carácter social. Incluso ahora está surgiendo un ligero acercamiento, no quiero decir al porno, pero sí a temas de naturaleza más marginal.
«Siguen sin ser negocio»
-¿Cuándo tiene éxito un corto?
-Hoy por hoy es un formato acorde con los tiempos que corren; son productos de consumo rápido. Creo que hemos perdido la cultura de ver cine, porque con la llegada del vídeo y del DVD nos hemos acostumbrado a ver las películas fragmentadas. El corto en 10 o 30 minutos te permite ver una historia completa. Condensa un mensaje en un breve espacio de tiempo que, a modo de anuncio publicitario, presenta nudo, trama y desenlace. Ahora hay más espectadores de cortos, pero sigue sin ser un negocio.
-Vigalondo y Cobeaga han llegado a los Oscar.
-En Estados Unidos valoran las historias universales, con un punto de vista no exento de crítica. les gustan los cortos con una mirada positiva y apuntes de comedia. Tanto 'Éramos pocos', una comedia negra, como '7.35 de la mañana', una comedia musical negra, persiguen una mirada no destructora.
-Los cortos de Kimuak llegan a festivales de todo el mundo, distribuidores internacionales, instituciones de diversa índole Pero, ¿cómo los reciben las cadenas de televisión?
-Nosotros hacemos de intermediarios: presentamos los cortos a las televisiones, ponemos en contacto al productor con el posible comprador y desaparecemos. Trabajamos con televisiones clásicas del tipo Canal Plus y autonómicas como ETB que, aunque me duela decirlo, no atiende al corto vasco, y eso que hay material más que suficiente. El dicho de 'nadie es profeta en su tierra' se cumple con las televisiones de la Comunidad Autónoma Vasca. Se nos valora más en la televisión valenciana o catalana, por hablar de las más convencionales. Hay cortos vascos de hace un par de años que la ETB no compra, incluso en euskera. No entiendo a qué se debe, supongo que será una cuestión política, pero no es de recibo que, por rellenar, emitan el corto 'Belarra', de Koldo Almandoz, a las doce de la noche sin previo aviso.






