La asociación criticó que el departamento dirigido por el consejero Tontxu Campos todavía no haya hecho público la oferta de cada colegio y le ha exigido que clarifique el tema «cuanto antes». «La situación resulta especialmente preocupante en Vizcaya y en Guipúzcoa», indicó Aldecoa. Según denunció, la información que se ofrece en el territorio vizcaíno se refiere al curso pasado, mientras que en el caso guipuzcoano, la Delegación de Educación no facilita ningún listado de los modelos existentes en cada centro y remite a los padres a los propios colegios. «La prematrícula empieza el lunes y nadie sabe nada. Es increíble», lamentó la portavoz de la agrupación.
Para la junta de la Plataforma por la Libertad de Elección Lingüística, al «oscurantismo por parte de la Administración» se unen «las contradicciones y las medias verdades de los centros, que se ven obligados a decidir entre cumplir la ley y ofertar los modelos lingüísticos como hasta ahora o acogerse al polémico decreto del currículum», que apuesta por la línea en euskera en detrimento de la bilingüe o en castellano.
Ante esta situación, la agrupación de padres recordó que la reforma que propone el nuevo proyecto educativo «cuenta con un rechazo importante y ni siquiera ha pasado el trámite democráticamente exigible del Parlamento vasco», precisaron en un comunicado.
Los miembros de la plataforma también advirtieron ayer de que los planes de reforma educativa del Gobierno vasco trascienden la etapa de enseñanza básica y «van a afectar a Bachillerato». Aunque el decreto del currículum todavía no está publicado, la agrupación de padres mantiene que «sí está elaborado». Es más, aseguran que los centros educativos «tienen el documento desde hace algún tiempo».
No obstante, el colectivo recordó ayer a los padres que «sin su consentimiento expreso ningún centro puede variar el modelo educativo contratado con ellos y cuyo tratamiento jurídico es similar al de los derechos de los consumidores».
Por ello, la junta directiva de la asociación ha puesto a disposición de los interesados un formulario para poner de manifiesto su desacuerdo con la modificación de la oferta inicialmente pactada con su colegio para que en caso de que se produzca un cambio tengan la posibilidad de acudir a los tribunales. A su vez, facilitarán otro documento a aquellos padres que quieran matricular a sus hijos en el modelo A o B y no lo puedan hacer en el centro deseado. La plataforma justifica la adopción de estas medidas al entender que el Gobierno vasco y los propios colegios «presionan y mienten» con el fin de impedir a las familias ejercer su «derecho» a matricular a sus hijos en castellano.






