El tribunal condena al marroquí Said Farchas, de 27 años, a seis años de prisión por un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y a penas de un año de cárcel por cada uno de los diez delitos de homicidio por imprudencia grave que causó. La sentencia considera probado que dio la orden de desembarcar «sin tomar en consideración el evidente riesgo para la vida y sin cerciorarse de si podían llegar a la playa caminando».






