Los buitres siguen hambrientos. Una bandada de estas aves carroñeras mató y devoró a una vaca parturienta y a su cría durante la mañana de ayer en una finca cercana a Araia, propiedad del ganadero Raúl Aguirre. Hace sólo diez días, que la UAGA había denunciado el ataque a cinco reses en esta misma localidad. El pasado 3 de mayo un episodio similar se repitió en Hueto Abajo, a unos 13 kilómetros de Vitoria. Entonces, la víctima elegida fue un ternero de apenas mes y medio. También en otro pueblo próximo a Araia, en Galarreta, se ha producido recientemente otros dos ataques a yeguas. Ambas murieron.
Los hechos de ayer causaron un gran malestar en los ganaderos de Araia. «Llevamos con este problema desde noviembre y nadie hace nada. Yo he perdido ya dos vacas, dos potros y dos terneros desde entonces. Es una vergüenza que esto ocurra y la Administración siga con los brazos cruzados», manifestó José Ignacio Aguirre, hermano del ganadero que sufrió el ataque de ayer, y concejal de Asparrena por un grupo independiente. Aguirre asegura que la Diputación le ha pagado 850 euros por las dos reses muertas en noviembre. Pero las indemnizaciones «no resuelven el gravísimo problema que causan los buitres hambrientos. Debemos estar constantemente vigilando las fincas porque a la mínima nos la jugamos», indicó Aguirre que representa además a una asociación de ganaderos denominada Umandi que ya se ha reunido con el diputado de Medio Ambiente, Mikel Mintegi, y con la titular de Agricultura, Estefanía Beltrán de Heredia.
Pendientes de Valderejo
La UAGA, el sindicato Unión de Agricultores y Ganaderos de Álava, viene exigiendo desde hace un año un plan de gestión para el buitre que determine cuál es la población admisible y ponga en marcha herramientas de gestión para controlarlos y así evitar los ataques a la ganadería. En este sentido, considera que se debe primar «la prevención sobre las indemnizaciones», dado que el decreto foral vigente que regula las indemnización, «al igual que sucede con el lobo, resulta claramente insuficiente».
La Diputación trabaja contrarreloj para abrir el nuevo comedero de carroña para buitres que se ubicará en Valderejo. El objetivo apunta al verano, pero es una fecha que «no podemos concretar porque no depende de nosotros», según el director de Medio Ambiente, Juanjo Yarritu. El motivo radica en la necesidad de contar con permisos de varias administraciones implicadas, como la licencia de obra del Ayuntamiento de Valdegovía.
Este muladar -ya existe uno en Maeztu- se antoja vital para reorganizar la afección del buitre en el territorio. Sobre todo, en un momento en el que los ganaderos han denunciado la proliferación de ataques en las estribaciones del Aizkorri. El problema también afecta a la zona guipuzcoana.