El alavés Carlos Martínez coronó ayer la cumbre del Makalu (8.463 metros), con lo que se sumó a Roberto Rojo y Juanito Oiarzabal, los compañeros que subieron esta montaña el pasado sábado. La jornada resultó favorable para la escalada, ya que junto a este bombero de Llodio alcanzaron la cima otras siete u ocho personas, entre ellas el veterano alpinista madrileño Carlos Soria.
Martínez culmina con éxito una aventura en la que ha padecido algunas dificultades. La semana pasada no pudo salir hacia la cima con Rojo y Oiarzabal a causa de un proceso gripal, en palabras de Juanito, que le mantuvo en el campo base unos días, cuando parecía que las condiciones meteorológicas eran las idóneas. Sin embargo, después de dos jornadas de espera, mejoró su estado de salud y pudo escalar hacia los campos de altura. Ayer llegó a la cima.
Regreso rápido
Mientras Martínez subía, Oiarzabal realizaba todos los preparativos para abandonar el Makalu. Quiere arreglarlo cuanto antes para tratarse las congelaciones que sufre en los muñones de los pies. No obstante, ayer quiso restar gravedad a la lesión. «No creo que tenga mucho», dijo desde el campo base. En todo caso, está dispuesto a tomar precauciones, puesto que tiene los pies cubiertos de ampollas y el tratamiento que le han aplicado los médicos catalanes que le tratan en el campo base -'betadine' y agua a cuarenta grados- «duele mucho». Los facultativos son los mismos que le curaron en 2004 en el K2. Oiarzabal ha mantenido ya varias conversaciones telefónicas con Arregi y cree que estas congelaciones que sufre ahora «están controladas. Quizá también haya influido el rozamiento de las botas», lanzó a modo de explicación.
El plan del regreso de Oiarzabal fija para el viernes la llegada a Bilbao. Cuando aterrice, en función de las molestias y de la hora que sea, se trasladará a Zaragoza para que le trate el mayor especialista en congelaciones, Kiko Arregi. Este desplazamiento también podría dejarlo para el lunes. «Lo peor que me queda son las cinco o seis horas de camino hasta el campo Hillary, donde está el helipuerto. Si todo va bien, espero estar el miércoles -por mañana- en Katmandú».
Dos días más
El planteamiento difiere completamente del que esperan realizar los otros dos alaveses que han coincidido con Oiarzabal en el Makalu. Roberto Rojo demorará unas jornadas más su salida del campo base, ya que esperará al descenso de Martínez. 'Gorri' explicaba ayer que posiblemente tomarán el helicóptero de regreso a Katmandú el viernes.
Josu Ortubay, éste integrante de la expedición Decoexsa, se halla aún en el intento de escalar la montaña. Ayer, no obstante, las condiciones empeoraron. Estuvo nevando y las temperaturas bajaron considerablemente, lo que complicará cualquier tentativa. Las ventajas residen en que el Makalu «está lleno de gente», según Oiarzabal, lo que puede facilitar el ascenso a la hora de seguir la huella y de contar con las cuerdas fijas instaladas.