Todo delantero sueña, sin caer por ello en el insomnio, con la consecución de goles que puedan ser decisivos para que su equipo logre alcanzar el objetivo que se ha marcado, cuando todavía en verano, se planifica la temporada. Evidentemente el joven mirandés Rubén Pérez no es una excepción y es de suponer que estaría encantado si pudiera convertirse en el héroe del ascenso. El 'play off' está a tiro de piedra; no en vano dentro de seis día ya se conocerá el nombre de los rivales que los rojillos se encontrarán en el camino hacia la Segunda B.
Aunque hay que acabar la Liga regular, en la que toda la plantilla ha aprobado los exámenes parciales y va a acabar el curso con sobresaliente, es indudable que ahora mismo todos los jugadores están pendientes de superar también el de reválida.
En los últimos compromisos, tanto oficiales como amistosos, han sido los delanteros que estaban teniendo menos fortuna los que han ido destapándose y contribuyendo con sus tantos para las victorias del equipo. Eso es lo que ha ocurrido en el caso del canterano Rubén Pérez que, en el duelo de las fiestas sanjuaneras, marcó los dos goles rojillos del enfrentamiento contra el Norma.
Para cualquier mirandés «el partido de San Juan es especial, y yo todavía no lo había jugado nunca». Así las cosas, y visto lo que ocurrió el domingo, el recuerdo que guardará de su primer partido sanjuanero «va a ser imborrable». Con sus dos goles el equipo rojillo logró darle la vuelta al marcador y hacerse con el triunfo aunque eso no supusieran mantener o incrementa distancias con los perseguidores en la clasificación, decidida para los rojillos hace semanas.
Un modo de responder
El ariete disfrutó y reconoció que «aunque esos goles no tienen valor en cuanto a puntos, y no fueron fundamentales para la competición, a mí me han servido para tener un grado mayor de confianza; algo que siempre es fundamental para los que nos movemos por ahí arriba».
El partido frente al Norma se presentó como amistoso, nadie se jugaba más que la posibilidad de apuntarse un buen resultado tras los noventa minutos, pero lo cierto es que visto su desarrollo puede concluirse que tanto los sorianos como los rojillos afrontaron el compromiso con todo rigor y seriedad. De hecho el propio Rubén tuvo sus más y sus menos con algún rival. «No entré mucho al trapo, pero nada más salir ya trataron de intimidarme y yo procuré que eso no ocurriera».
A tenor del resultado no pasó porque contestó a las provocaciones como debe hacerse, marcando. «Esa es nuestra posibilidad y siempre nos lo recuerda el míster, así que procuré responder con los goles». Sus dos tantos fueron además similares ya que aprovechó sendos rechaces.
«Se dio así, procuré estar atento a los balones sueltos y el domingo tuve la fortuna de acertar. En el partido anterior tuve ocasiones y las desperdicié. Unos días estás más afortunado que otros; así es el fútbol». Demostró pues oportunismo; algo fundamental en cualquier delantero centro.
Rubén está teniendo una mayor presencia en el Regional que en el primer equipo y, sin duda, intenta «aprovechar los minutos que me da el entrenador». El domingo devolvió la confianza al técnico y ahora ambiciona ir a por más, como se espera de cualquier jugador. «Está claro que mi objetivo, como el de todos los compañeros, es el de complicarle las cosas al míster. A todos nos gustaría poder aportar algo para lograr el ansiado ascenso a Segunda B».
Como mirandés y sanjuanero, tras el partido también se metió de lleno en la fiesta, «pero poco porque nos queda mucho por delante, lo más importante, y hay que estar al cien por cien». Será hoy mismo cuando vuelvan los entrenamientos.
Sin miedo
Dada la extraordinaria temporada del equipo, sin sobresaltos de ningún tipo, los jugadores, incluído Rubén, están teniendo mucho tiempo no ya para preparar, sino para pensar en el 'play off'. «Es inevitable porque desde hace mucho sabemos que lo vamos a jugar». De todos modos, antes del sorteo y del arranque de lo prioritario, hay que solventar el compromiso con el conjunto palentino del Cristo Atlético.
El delantero lo tiene claro, «durante esta semana en lo que tenemos que pensar es en ganar también el último partido de la Liga; nuestra afición se lo merece y por respeto a ellos debemos hacer un partido tan serio como podamos. Después ya tendremos tiempo de hacer todas las apuestas sobre preferencias en el 'play off' que se nos avecina».
En ese sentido Rubén reconoce que la gente más veterana y con más experiencia en el mundo del fútbol prefiere «evitar a los equipos filiales, entre otras cosas porque las experiencias que hemos tenido no han sido buenas», pero afirma también que a estas alturas todos los rivales van a ser complicados «por una cosa o por otra», pero «nosotros no tenemos que tenerle miedo a ninguno».
Además, tiene absolutamente claro que todos los que entren en esta fase final de la competición y peleen por el ascenso «estarán en el 'play off' porque, como nosotros, han hecho méritos suficientes para ello a lo largo de la temporada».
Así pues la disyuntiva de si convendría más tener enfrente a equipos técnicos o a conjuntos que hacen del fútbol fuerza su estrategia, no le quita para nada el sueño, «lo que sea sonará» asevera con toda la tranquilidad. Además entiende que al igual que en Miranda se hacen cábalas y quinielas sobre el sorteo perfecto, los aficionados, directivos y plantillas de otros conjuntos «no nos pondrán nunca a nosotros como su rival preferido. Vista nuestra trayectoria nos querrán evitar a toda costa». Cree que será por lo tanto importante que los rojillos sean capaces «de aprovechar esa fama de equipo complicado que con nuestra trayectoria y resultados nos hemos ganado».
El joven ariete del Mirandés es optimista, aunque no por ello -y ya lo ha dejado claro- menosprecia a ningún rival. «Tendremos que pelear, y duro, pero creo que si somos capaces de trabajar en equipo como lo hemos venido haciendo hasta ahora, la temporada que viene seremos una vez más equipo de Segunda B». Él intentará aportar «lo que pueda y el entrenador me pida».