El mercado de los coches de bajo coste de la India se presenta tan jugoso que la alianza entre Renault y Nissan anunció ayer que fabricará en este país un nuevo vehículo 'low-cost' que saldrá al mercado a un precio a partir de 2.500 dólares (algo más de 1.600 euros). Con este vehículo, que hasta ahora tiene el nombre de ULC, la entente franco-japonesa entrará a competir directamente con el grupo automovilístico indio Tata Motors, que tiene previsto lanzar para finales de este año su modelo Nano, que también tendría un precio de 2.500 dólares y que, con sus 30 caballos, será el más barato del mundo cuando finalmente salga al mercado.
Nissan y Renault planean constituir una sociedad conjunta con la empresa india Bajaj, fabricante de vehículos y de motocicletas tipo 'scooter' y con una posición muy asentada en el país asiático. La fórmula escogida es una 'joint venture' en la que Bajaj Auto tendrá el 50% y tanto Nissan como Renault un 25% cada una, informa 'Ap'.
En cuanto al lugar de producción y los plazos, las compañías anunciaron que el nuevo ULC se fabricará en Chakan, en el estado de Maharashtra, en una fábrica que se construirá especialmente para este modelo. El plazo para comenzar a comercializar este coche de bajo coste es 2011.
Con respecto a la capacidad de producción de la planta, en un principio será de 400.000 unidades al año. Las compañías anunciaron que este nuevo vehículo está pensado en principio para el «dinámico mercado indio», aunque no se descarta comercializarlo en el futuro en otros países emergentes si tiene éxito en la India. Este mismo proceso siguió hace tres años la filial rumana de Renault, Dacia, que lanzó su modelo Logan pensado inicialmente para mercados emergentes pero decidió después venderlo también en Europa occidental.
Mercado 'low-cost'
Con este anuncio, Nissan y Renault se apuntan a la tendencia de los vehículos de bajo coste, con un proyecto que, junto a Bajaj, comenzaron a esbozar en julio de 2007 mediante «conversaciones preliminares». El presidente de Renault-Nissan, Carlos Ghosn, defendió el mes pasado el proyecto al subrayar que India «será uno de los grandes mercados mundiales» en el que «habrá sitio para todos». Ghosn reconoció entonces el «papel de pionero» que había tenido Tata en el negocio de los coches de bajo coste, pero defendió las «ventajas» que tendrá ULC respecto al Nano de la marca india.
Por su parte, el constructor indio Xenitis, aliado del chino Guangzhou Motors, prevé comercializar a fines de 2008 en India un «coche popular» que venderá por 2.500 dólares.
Las ventas de automóviles en este país son aún irrisorias, pues sólo llegaron a 1,1 millones en 2005. Sin embargo, esta cifra irá creciendo exponencialmente conforme lo hace la clase media de aquel país. Por el momento la marca indio-japonesa Maruti-Suzuki controla más del 50% del mercado indio de coches, sobre todo gracias a un pequeño auto que vende también por 4.800 dólares.