La revisión de los datos que detallan la inversión realizada por el Ayuntamiento de Haro en la construcción de las piscinas climatizadas de El Mazo, fundamentalmente los que hacen referencia al precio de adjudicación de las obras y la liquidación final, revelan que «el incremento real del gasto es de 1,6 millones de euros, superior por lo tanto al 30%, ya que la obra fue adjudicada en 3,54 millones y concluida por 4,64», denunció en rueda de prensa el concejal del PSOE, Pedro Rodríguez.
«Vuelve a situarse», aseguró en su comparecencia ante los medios, «al límite de lo permitido ya que tres meses después del plazo concedido para la finalización de las obras, junio de 2007, se aprobó un modificado por valor de 700.000 euros, un 20% más de lo previsto inicialmente, y en última instancia hemos comprobado que las obras se han liquidado por un 10% más».
El desarrollo de esta infraestructura pública, la de más envergadura que se ha ejecutado en la localidad jarrera, es en opinión de la formación socialista «un cúmulo de despropósitos» que comenzó a tomar cuerpo «apenas se comenzó a excavar, ya que comenzó a salir agua, luego aparición filtraciones, más tarde hubo que construir un vaso nuevo y hasta fue necesario buscar los cristales en Francia porque no había aquí».
Situación de Urazca
Se demuestra de esa manera, siempre en opinión de Rodríguez, que «el PP no está capacitado para gestionar los asuntos importantes de la ciudad». Tanto si se revisa el procedimiento técnico y el control de la obra, como la evolución que han ido experimentando, paralelamente, las cifras de la actuación.
Confiado en que se cumplan las previsiones de apertura, «después de haber oído que se abrirían las piscinas octubre de 2007, luego en diciembre, más tarde en enero y finalmente en febrero, para comprobar definitivamente que será en octubre de 2008», el edil advierte, no obstante, sobre la situación «de suspensión de pagos» de la empresa constructora, Urazca, y espera «que no tenga repercusión sobre esta obra ya que, si se deteriora más podríamos tener problemas de surgir defectos en el periodo de garantía y no poder solucionarlos. En ese caso», advierte, «se arreglarían de nuevo con el dinero de todos».