El Ayuntamiento de Bilbao se ha puesto también manos a
la obra para facilitar el realojo de los vecinos de
Santa Ana afectados por la construcción de los nuevos
accesos desde la A-8 a través de Basurto. La concejalía
de Urbanismo y Medio Ambiente ha impulsado un convenio
institucional para minimizar el impacto de esta
ambiciosa intervención.
El Gabinete Azkuna
respetará el «principio de acuerdo» alcanzado por la
Diputación y los propietarios, que permitirá realojar a
estos en viviendas adosadas de «tipología similar y
superficie» a las que residen actualmente. Mientras la
institución foral ejecutará los accesos «con la menor
afección posible al entorno», el Departamento de
Vivienda y Asuntos Sociales del Gobierno vasco
construirá estos inmuebles.
Por su parte, el Consistorio bilbaíno también defiende
una política conciliadora con los intereses de estas
catorce familias. En esta línea se inscribe la
modificación del planeamiento urbanístico auspiciada por
Julia Madrazo. El acuerdo aprobado por la Junta de
Gobierno del Ayuntamiento afecta tanto a la zona por la
que discurrirá el acceso de San Mamés como a los
antiguos terrenos de la fábrica Krugg, donde se
edificarán los pisos de VPO y las viviendas adosadas.
Portavoces municipales explicaron ayer que buscan
«mantener» a los ciudadanos afectados por las
expropiaciones «lo más cerca posible» de Santa Ana.
Antes de su aprobación definitiva, los vecinos
dispondrán de un plazo de veinte días para la
presentación de posibles alegaciones .