El viernes la elección insoslayable eran los Romantics de Detroit en el Rock Star Live de Barakaldo. Sin embargo, apenas fue nadie. Del rollo, Edgar, Torkel, Fierro, Manu el Gallego (que saludó a Pato soltándole un «bienvenido a mi pueblo»), los Orbezua, Gotzon, Gorka Noise On Tour, Luis Muskerra, Jon ex SGAE, el compañero y sin embargo amigo Josu Olarte y nosotros. El panorama era desértico cuando arrancó la cita el cantautor Erik Blakely, un tejano de Austin muy pesado. «Oye, qué agonía», juzgó pizpireta Amaia, la reina de la movida, más guapa que nunca con su moreno tinerfeño.
Erik se coló en la gira por su amigo Paul Collins, mito del power pop estadounidense residente en Madrid y reactivado en años recientes que venía estrenando CD, 'Ribbon Of Gold' (Rock Indiana), y alineación (ahora va Juancho Bummer al bajo). Su set pareció una lección de power pop de manual adolescente y soñador, con buen uso de las dos guitarras, garganta ronca y clasicismo trufado con viejos hits ('Hanging On The Telephone' de su etapa en los Nerves, de 1974, o 'Rock N Roll Girl', de su explosión en The Beat, de 1979) y con nuevas composiciones, también tradicionalistas, entre Graham Parker y Tom Petty ('Rock And Roll Shoes', 'Hey DJ'...). Moló, sí, pero hemos de señalar que al final se destensó la cosa (y Juancho convino con tal apreciación, ¿eh?).
Remataron los Romantics de Detroit. Canela fina, señoras y señores. Otra joyita de la new wave yanqui que debutó en 1980. Esperábamos buenas vibraciones y superaron las expectativas. Sorprendió que sean más canijos que Rambín, el colega de Pato, pero con su estética robusta de Chunguitos pachucos los tíos rockearon guitarreros y a sus espaldas el baterista malabarista Clem Burke, el de Blondie, payaseó todo el rato en plan Keith Moon sin perder el ritmo ni un compás, protegiéndose la mano zurda con un guante de golf (este detalle lo aporta el experto Pato, que es hándicap no sé cuántos).
La hora y media de bolo de los Románticos se armó con trallazos rockistas algo ZZ Top, momentos comerciales que forman parte de su historia ('Talking In Your Sleep'), guiños a sus gustos pristinos (el standard soul 'Respect') y clásicos propios tipo 'First In Line', 'Tomboy' o nuestra favorita po r siempre, la irresistible 'What I Like About You' (Lo que me gusta de ti), aquí con el público enloquecido, claro. Cuando los presentes lo cuenten, que los ausentes les crean.