Ian Iroshi Warrior. Con este seudónimo firma su obra una joven bergaresa afincada en Deba que estos días expone en la sala de Debegesa de Eibar fotografias de un viaje que realizó el año pasado. Ella prefiere escudarse en ese nombre artístico para no ser reconocida y lo eligió porque « entre todos los que pensé fue el que más me gustó» confiesa. «A partir de mí he creado un personaje para separar mi vida artística de mi vida personal. Yo monto la exposición pero el que va a ser conocido es el personaje, no yo» explica.
Dicho viaje duró 9 meses y la llevó a visitar cuidades europeas como Londres, Amberes, Amsterdam o Roosendhal. El periplo comenzó en la capital inglesa donde residió casi medio año. La estancia en Londres no fue fácil porque su situación económica no era muy solvente. «Pasé unos baches duros. No tenía dinero para tirarme todo el tiempo sin trabajar y tuve que hacerlo para conseguir dinero. El trabajar en un sitio que no es el tuyo, con un idioma nuevo es complicado», reconoce.
Así, en las instantáneas ha quedado plasmado su estado de ánimo. «De todos los altibajos anímicos que tuve en el viaje han salido las fotos. Hay algunas que reflejan el estado en el que me encontraba. Yo quiero que la gente sienta lo que yo sentí cuando hice las fotos».
De Londres viajó a Amberes, y tras permanecer allí un tiempo, se trasladó a las ciudades holandesas de Amsterdam y Roosendhal, para regresar posteriormente a Londres. «En cada sitio era una nueva situación, con un nuevo idioma y no era fácil. Pero lo volvería a hacer» confirma sin ninguna duda. Y es que según señala «no era un viaje material, si no más bien espiritual».
Ian Iroshi Warrior trabaja como camarera ya que no vive de la fotografía. «Ojalá pudiera. Me gustaría pero no puedo. Por eso, tengo que trabajar sirviendo tragos para pagarme estos viajes».
Viaje a Sudámerica
Ha estado en ciertos eventos sacando fotos en plan free-lance pero no tiene en mente trabajar en prensa. «En prensa la foto tiene que ser de una manera concreta. Ellos te ponen las reglas y tu solo disparas. A mi eso no me gusta. Lo que me gusta es disparar cuando yo quiero porque puedo hacer la foto desde mi punto de vista. Nunca se puede decir de ésta agua no beberé. Igual, si en un futuro me ofreciesen un trabajo en una revista lo aceptaría pero tampoco me gustaría demasiado».
Planea hacer un nuevo viaje antes de que acabe el presente año. «Estaré trabajando en el bar hasta octubre porque el viaje me ha dejado pelada. Primero me iré a Londres. Estaré un mes y luego en noviembre me iré a Brasil, Argentina y Uruguay. A ver si después de ese viaje puedo hacer otra exposición. Me gustaría mucho sacar unas buenas fotos. No algo típico como niños sin ropa si no gente normal. Fotos que reflejen que allí se puede vivir también normalmente, a pesar de la situación que tengan».
Todo ello con el claro principio que guía a ésta joven bergaresa. «He ido creciendo poco a poco en esto de la fotografía y espero crecer mucho más».