Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Opinión

LA CONSULTA DE IBARRETXE
Moisés y la tierra prometida

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Moisés y la tierra prometida
JOSÉ IBARROLA
Bueno, ya tenemos las preguntas. Ibarretxe se ha reunido consigo mismo, y rodeándose de su corte ha hecho pública su conclusión. El dialogante, el de la mano tendida, por fin hace pública la profecía. Todavía no habían pasado 48 horas desde que el presidente de su partido decía cosas totalmente contrarias. Hablaba de una deslegitimación absoluta de ETA. Decía que en estas cosas el PNV no podía ser ambiguo. Ni 24 horas de que la portavoz dijera que la pregunta iba a poner en su sitio a ETA. Ahora ya sabemos claramente cuál es el sitio de ETA: al lado de Ibarretxe. Al final todo es muy sencillo, se trata de pasar la mano por el lomo de la bestia para que no se enfade. ¿Le han oído ustedes alguna vez decir al señor Ibarretxe que la tarea principal de su Gobierno, del central también, claro -y menos mal- es detener a los miembros de ETA para que sean juzgados? Yo se lo he oído alguna vez al consejero Balza -cosa que es de agradecer- pero nunca al señor Ibarretxe.
Ibarretxe no negocia nunca con nadie. Bueno, no negocia con ningún partido democrático de la oposición, pero con los que apoyan la violencia sí. Les hace carantoñas. Les manda mensajes. Estas dos preguntas son el resultado de diez años al frente del Gobierno vasco. Diez. Que ya es decir. Ibarretxe viaja en monorrail. No hay forma de que cambie. Siempre es lo mismo: 'los nacionalistas somos más. Yo soy su guía. Y vamos a decidir entre nosotros lo que queramos'. Cuando habla de negociar sólo piensa en los entornos de ETA. Con los demás no negocia nunca. Los demás le tienen que apoyar. Cuando lo de Lizarra, lo más totalitario, lo más antidemocrático no fue pactar con ETA. Lo peor fue ponerse de acuerdo en que el PSE y el PP no podían participar en la decisión del futuro de los vascos. Ibarretxe no se ha movido un milímetro de esta posición. A Ibarretxe le da igual lo que piensan el PSE o el PP y los miles de vascos a los que representan. Para él no cuentan. Tienen la obligación de votar lo que él decide. ¿Cómo se puede entender que el gran negociador no es que no haya negociado su gran apuesta política, sino que la ha tenido en el mayor secreto? ¿Cómo se puede negociar con alguien cuya mayor aportación la tiene en sumo secreto y sólo cabe votar sí o no sin cambiar una coma?
Los alemanes llaman ciclista a la persona que se dobla ante los que tienen poder y pisotea a los que tiene debajo. Al final sólo se inclina ante ETA. Al PSE y PP, a ésos les puede pisotear. Todo parece lógico si asumimos que los únicos que representan al 'Pueblo vasco' son los nacionalistas. Los demás son una especie de granos molestos con los que hay que convivir. Porque, claro, ya no estamos en el siglo XIX y no se les puede expulsar de forma masiva. Bien, pueden quedarse, pero nosotros somos los que decidimos el futuro de Euskal Herria.
Ibarretxe se ha convertido en un dirigente muy peligroso para los vascos. Envuelto en su lenguaje infantil, lleno de obviedades, mantiene inamovible su decisión de que el futuro de Euskadi sólo lo pueden decidir los nacionalistas. Y para eso le hacen falta los violentos. Diez años lleva construyendo un foso en la sociedad vasca entre nacionalistas y no nacionalistas. Es necesario que lo paremos antes de que lo consiga. Está dando carta de naturaleza a la inmoralidad más absoluta en la política vasca. Todavía resuena el bombazo asesino de Legutiano. Pero son sonidos que Ibarretxe nunca oye. Y en este avanzar ciego hacia el abismo cuenta con gente de su régimen. Ayer decían los medios que se han recibido 14.000 'e-mails' a favor de la consulta. Hace algún tiempo yo también recibí un 'e-mail' animándome a mandar uno al presidente Zapatero y otro al señor Ibarretxe Ya andan otra vez estos de Lokarri, pensé yo. Nada de particular. Pero el asombro me pilló de sorpresa, me pedían que remitiera un tercer 'e-mail' a ETA. Que ellos se encargarían de hacérselo llegar. Tendrán un buzón algo así como 'info@ETA.com', digo yo. Ya me gustaría saber su dirección. Pero sólo gente muy selecta como los de Lokarri lo saben. La locura se nos ha convertido en algo tan cotidiano que nada nos extraña.
Diez años de verborrea, de lenguaje infantil, de refranes recurrentes, de afirmaciones sin sentido. Y, sobre todo, diez años negociando, ¿negociando con quién? Ni siquiera con su partido negocia ya. Y resulta que todo es mentira. La verdad es muy sencilla: 'Yo soy el Moisés vasco. Yo os llevaré a la tierra prometida. Y la tribu escogida sólo somos los nacionalistas vascos'. En estas tres frases se resume toda la filosofía política de Ibarretxe. No hay nada más, el resto es mentira.
Al final todo el debate se reduce a dos simples preguntas: ¿Quién cree que ETA puede influir en la decisión del futuro de los vascos? Y ¿quién piensa que es necesario llegar a un acuerdo amplio entre vascos, de todo tipo, para que todos quepamos en un mismo país? Respecto a la primera pregunta Ibarretxe piensa que sí. Que ETA puede participar, junto con el resto de nacionalistas, en el diseño del futuro de nuestro país. Y respecto a la segunda piensa que sí, que hay que hacer un gran acuerdo, pero sólo entre nacionalistas vascos, para definir, como debe ser, la 'construcción nacional vasca'.
Ya puestos a ser profeta-guía del pueblo, a lo mejor con la consulta no le basta. A lo mejor está pensado que lo que no pudieron conseguir Zapatero y los anteriores presidentes él sí lo puede lograr. Pero se equivoca. Los de ETA son como él; no cambian nunca.

Vocento
SarenetRSS