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Animados y agradecidos
EL CORREO fue ayer la casa de todos. Políticos, compañeros y lectores anónimos se acercaron a Zamudio y a la Redacción de Bilbao, convencidos de que hay que seguir adelante

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Animados y agradecidos
APOYO. El diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao , visito la rotativa. / IGNACIO PÉREZ
Dice una vieja norma de esta profesión que el periodista nunca debe ser protagonista de la noticia. En contra de nuestra voluntad, EL CORREO aparecía ayer en el titular a cinco columnas de una portada que nunca hubiésemos querido escribir -como tantas otras-, mientras que las voces entrecomilladas que cada día ocupan nuestras páginas -sus páginas- hablaban de nosotros. Y hablaban en clave de solidaridad, de apoyo, de afecto, de condena y repulsa, de indignación... de reconocimiento a nuestro trabajo, en suma. Y hablaban de libertad de expresión, de cobarde ataque, de vil atentado, de fanatismo, de salvajada y de hartazgo. A todos y cada uno de ellos GRACIAS, con mayúscula y negrita.
Gracias a todos los que se acercaron al lugar del atentado, a los que visitaron la Redacción de Bilbao o cualquiera de sus delegaciones, a los cientos de personas que nos transmitieron su aliento a través del teléfono, de sms o de correos electrónicos, y que nos han dado fuerza para sacar adelante el periódico de hoy. Gracias, en primer lugar, a nuestros colegas de la Prensa, que sintieron como propio el ataque a nuestra rotativa. Periódicos como 'El Diario Vasco', 'Deia', 'El País' o 'El Heraldo de Aragón' nos ofrecieron sus instalaciones, mientras decenas de colegas se interesaban por nuestro estado anímico, entre ellos todos los directores de las cabeceras de Vocento.
El lehendakari, Juan José Ibarretxe, se apresuró a mostrar su apoyo a través del teléfono, así como otros miembros de su gabinete, como Miren Azkarate, Javier Balza o Javier Madrazo. También el delegado del Gobierno en el País Vasco, Mikel Cabieces, se interesó a primera hora por lo ocurrido. Poco después de las ocho de la mañana, el dirigente socialista llamó al director del periódico para conocer el alcance del atentado y poco después hizo público un comunicado en el que calificaba el ataque de «aberración sin límites». «Que EL CORREO esté hoy un día más en las manos de sus lectores, que pueda estarlo en la mano de todos los ciudadanos, constituye un fenomenal ejemplo de la fortaleza de las ideas frente al silencio que nos empuja el terror».
El ordenador del director
En la lista de quienes llamaron interesándose por lo ocurrido figuran también el presidente de La Rioja, Pedro Sanz, o la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, a través de su jefa de prensa, Isabel Gallego, Nada más oír la noticia por la radio, el senador del PNV Iñaki Anasagasti nos hacía llegar un e-mail condenando una «salvajada», que «no puede tener nada que ver con los vascos». «Si creen que destruyendo una pared os van a callar, ni os conocen ni conocen a nuestra sociedad», reflexionaba.
El diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao, fue uno de los muchos que nos visitaron. No tuvo, incluso, inconveniente en sentarse al ordenador de nuestro director, Juan Carlos Martínez, para escribir unas cariñosas líneas de apoyo. También se acercaron hasta nuestras sedes de Zamudio y Bilbao personalidades como la presidenta del Parlamento vasco, Izaskun Bilbao, los socialistas Rodolfo Ares y Txema Oleaga, el dirigente popular Antonio Basagoiti -que también tuvo el detalle de remitir un sms a numerosos redactores-, el consejero vasco de Educación, Tontxu Campos, o la alcaldesa de Zamudio, Sorkunde Aiarza.
Especialmente emotivo fue el mensaje que nos llegó desde la universidad estadounidense de Harvard, donde Josu Jon Imaz, ejerce de investigador visitante. «Desde el convencimiento de que cada bomba os hará resurgir con más fuerza», el ex presidente del PNV nos alentaba a hacer el periódico de hoy «con más ganas si cabe». «Muchos vascos nos sentimos hoy heridos porque pretenden acallar vuestra voz», apuntó. Desde Colombia, el viceconsejero de Política Lingüística, Patxi Baztarrika, nos transmitió su cariño «de todo corazón» y nos animó a hacer frente a este «ataque fascista».
Pese a estar aún convaleciente de una operación quirúrgica, el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, tuvo el detalle de dedicarnos unas líneas. Otros primeros ediles que se acordaron de nosotros en estos difíciles momentos fueron Patxi Lazkoz (Vitoria), Mikel Torres (Portugalete) o Tomás Santos (Logroño), el senador socialista Víctor Urrutia, Óscar Rodríguez (PSE) e Imanol Zubero, para quien EL CORREO «es el diario que mejor prefigura la Euskadi que deseamos para mañana: coral, abierto, plural, autocrítico, respetuoso, serio. Por eso ETA ha querido silenciarlo. Nunca me he sentido tan orgulloso de ser parte de este proyecto de libertad», proclamó el senador socialista. Desde el PP hicieron llegar sus mensajes Alfonso Alonso, Carlos García y Javier Maroto, así como José Navas (EB). Desde Aragón, el ex diputado de la Chunta y cantautor, José Antonio Labordeta, también se acordó de nosotros.
El apoyo nos llegó igualmente desde la Iglesia, a través del obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez, o del vicario general de Vizcaya, Ángel María Unzueta, que nos citó en su homilía durante la misa que ofició en Errigoiti. Muchas fueron las muestras de solidaridad desde el mundo académico. «Todo atentado es criticable en sí mismo, pero cuando se dirige contra un medio de comunicación une a la violencia física una violencia intelectual», reflexionó el rector de la UPV, Juan Ignacio Pérez. Se unieron a la condena catedráticos como Félix Goñi, Teresa Bazo o Javier Elzo, quien destacó el «agravante» de que la banda terrorista «quiera silenciar el órgano de expresión que escogen, en libre opción, el mayor número de vascos». «Queriendo destruir El CORREO, ETA quiere silenciar la libre voluntad y decisión informativa de los vascos. Hoy todos somos EL CORREO». El profesor de Moral Social Cristiana, José Ignacio Calleja, se puso a nuestra disposición para «defender sin titubeos la libertad de expresión. Cuando las bombas sustituyen a las palabras en la vida de unas personas, están perdidas». También tuvo palabras de aliento el profesor Ricardo Arana.
Muchos medios vascos y del resto del país se pusieron en contacto con nosotros. Desde el propio Vocento tuvimos llamadas de ánimo de Catalina Luca de Tena, vicepresidenta del grupo, y Soledad Luca de Tena, consejera. Juan López Redondo, que fue subdirector del periódico. El director de ETB, Bingen Zupiria, el director de la edición vasca de 'El País', Juan Mari Gastaca y dos de sus redactoras Isabel Martínez y Genoveva Gastaminza, el consejero delegado de ADN, José San Clemente, Gorka Angulo, de Cuatro TV, la presidenta de la Asociación de Periodistas vascos, Lucía Martínez Odriozola -que se mostró convencida de que seguiremos trabajando «con el mismo entusiasmo»-, el columnista de 'El Mundo' y ex colaborador de esta casa Santiago González, la Asociación de la Prensa de Aragón, los trabajadores del gabinete de Prensa del Departamento de Interior, el jefe del Gabinete de Azkuna, Andoni Aldekoa, el periodista Zigor Aldama, desde la lejana China, o Xabier Larrañaga ('Deia'), quien declaró que «contra el totalitarismo, ni un paso atrás». Rosa Villacastín, colaboradora de Vocento, también se solidarizó.
Desde la cultura
Otras adhesiones del mundo de la cultura nos llegaron desde el pintor Darío Urzay; el filósofo y último premio de Eusko Ikaskuntza, Daniel Innerarity, que se confesó «un ciudadano indignado y amigo aliviado al ver que no ha pasado nada a los trabajadores»; el consultor del sector editorial José María Barandiarán; del mundo de la sanidad, el responsable de prensa del Palacio Euskalduna, Kepa Bordegaray, el director general del Igualatorio Médico Quirúrgico (IMQ), José Andrés Gorritxo y el presidente de la Clínica Euskalduna, Roberto Lertxundi. El Ararteko, Iñigo Lamarca, y el director de su oficina, Faustino López de Foronda, se pusieron en contacto con nosotros para recordarnos que en «momentos tan terribles» todas las instituciones y la sociedad «debemos ser un clamor en defensa de la democracia». En similares términos se expresaron Jabyer Fernández (Afer), y Virginia Knörr, que lo hizo en nombre propio y de la constructora Amenabar, recientemente atacada por su participación en las obras del trazado del tren de alta velocidad. Anotar también a Unai Ziarreta (EA), Fernando Frías (Círculo Escéptico), Patxi Aguirrezabala (ELA), la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Antonio M. Aguirre (Foro de Ermua), Emilio del Río (consejero del Gobierno de La Rioja), Francisco Arribas (coronel jefe de la Guardia Civil)... y muchos más que, por imperdonable olvido, no citamos. Pero es que ayer fue un día difícil. A todos, nombrados o no, muchísimas gracias.

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