La adjudicación del servicio de jardinería de Etxebarri a una nueva empresa deja a los diez jardineros de la fundación Lantegi Batuak en una delicada situación. Esta firma llevaba encargándose del cuidado de zonas verdes y parques de la localidad desde hace quince años pero el Ayuntamiento ha decidido ahora optar por otra compañía -Segema- para estas labores.
«Comprendemos que ha sido un concurso público y que les habrá convenido más la otra propuesta. Sin embargo, nuestros jardineros son personas de la localidad con alguna discapacidad. Consideramos que, más allá del trabajo, está el beneficio que supone para estas personas poder tener un empleo», señalaron los responsables de Lantegi Batuak, que, además, cuentan con un taller en el polígono Lezama Leguizamón.
Con esta preocupación en mente, la organización reclama a la nueva empresa y Ayuntamiento un compromiso para que estos trabajadores mantengan su puesto. «En estos momentos es lo que más nos importa», aseguraron.
Por su parte, el Consistorio ha decidido el cambio de contrato por los informes técnicos recibidos. «Durante quince años lo han dado todo pero igual el trabajo ha superado a la empresa y como propuesta de proyecto es más significativa la de Segema», justificó el alcalde, Pedro Lobato.
Mejores condiciones
A pesar de que la nueva adjudicataria no tiene obligación de mantener los puestos, según aclaró Lobato, «están dispuestos a que continúen aquellos que se adecuen a sus necesidades». Para el primer edil, con este cambio «van a salir beneficiados los vecinos y los trabajadores», ya que «van a tener un sueldo bastante mejor, adaptado al convenio de jardinería», adelantó.
Por su parte, el PSE propuso ayudas sociales a las empresas para la contratación de personal con el fin garantizar la absorción de los diez empleados de Lantegi Batuak. «Llevamos 15 años haciéndolo», le respondió Lobato.