Vuelta a los orígenes. Altos Hornos duró 114 años. Luego, y tras el traumático cierre, llegó la Acería Compacta de Sestao, que en 2007 cumplió su primera década. Y ahora,Vizcaya, va a retornar a la primera línea mundial de la industria del acero gracias al centro de investigación que Arcelor-Mittal y el Gobierno vasco van crear conjuntamente. Tendrá una plantilla de 45 investigadores de primer nivel y echará a andar antes de que concluya 2008, ya que está comprometida una inversión de cien millones de euros en cinco años.
Arcelor-Mittal es el principal productor siderúrgico mundial. Sus cifras son mareantes: con una plantilla de más de 320.000 empleados, su cifra de negocios fue el año pasado de 105.200 millones de dólares.
La puesta de largo se celebró ayer en la sede de la Presidencia del Gobierno vasco, en Vitoria. El lehendakari, Juan José Ibarretxe, firmó el acuerdo para la creación de este centro de excelencia con el vicepresidente de I+D del grupo, Gregory Ludkovsky, y el miembro de su dirección general Gonzalo Urquijo.
Urquijo precisó que, dentro del País Vasco, Arcelor-Mittal se ha decidido por erigir el centro de investigación en un municipio cercano al aeropuerto de Loiu por la categoría internacional del aeródromo vizcaíno. La instalación, que irá ubicada probablemente en el parque tecnológico de Zamudio, será una de las 15 que tiene el grupo en todo el mundo y estará especializada en productos largos destinados a la construcción; concretamente, en vigas de acero.
La institución desarrollará proyectos de I+D+i propios en colaboración con la red vasca de ciencia y tecnología, la red mundial de Arcelor-Mittal -que incluye más de 60 países-, entidades del cluster siderúrgico vasco y otras instituciones internacionales de investigación.
Asimismo, trabajará en la captación e incorporación de graduados universitarios y promocionará doctorados en colaboración con las universidades.
Una vez suscrito el acuerdo, el lehendakari Ibarretxe destacó que «lo que hoy sellamos es la confianza de un líder mundial del acero en este país, en el pueblo vasco»; lo que, enfatizó, produce una «enorme alegría» tanto a las instituciones como al conjunto de la sociedad.
El jefe del Ejecutivo de Vitoria dijo que en diez años Euskadi se ha convertido en un referente en materia de calidad y que, ahora, la Administración y los agentes económicos «nos hemos comprometido a convertirnos en referente en materia de innovación».
Destacó que acciones como la creación de este centro del acero «ayudan a la coyuntura» en momentos como el actual, marcado por la crisis económica, pero agregó que fundamentalmente sirve para «ganar el futuro» y colocar al País Vasco en mejor situación para afrontar los retos del porvenir.
La consejera de Industria, Ana Agirre, recordó que en la comunidad autónoma radica el 40% de la producción siderúrgica de toda España y la cuarta parte del empleo del sector. Y apostilló que con el nuevo centro de investigación, el Gobierno vasco evidencia su apuesta por que Euskadi sea «referente mundial en innovación en un sector tan nuestro».
En este contexto, Urquijo añadió que en las seis plantas productivas, dos centros de servicios y cuatro de distribución del grupo en el País Vasco trabajan 3.800 personas. La facturación anual es de 3.000 millones de euros y la firma destina unos trescientos millones de dólares cada año a I+D+i, tareas a las que se dedican en todo el mundo 1.450 operarios distribuidos en catorce sedes.
El nuevo centro de investigación de Vizcaya trabajará tanto sobre productos como sobre procesos de producción, indicó Urquijo, quien se felicitó por el hecho de que la empresa comparta con el lehendakari y con el Ejecutivo de Vitoria la «apuesta por la innovación».