-Las obras del TAV en Euskadi se iniciaron hace dos años, pero han recibido un fuerte impulso en los últimos meses en el ramal entre Vitoria y Bilbao, que ejecuta Adif. ¿Están satisfechos con el ritmo?
-La satisfacción siempre es mejorable, pero creo que al menos hemos roto la parálisis que existía durante los gobiernos del PP. En abril de 2004, cuando nos hicimos cargo de la sociedad, no había ningún proyecto terminado y lo que sí había era un conflicto institucional con el Gobierno vasco muy fuerte. No había puentes de diálogo entre el Gobierno del PP y el vasco. Se habían dejado pasar 28 meses sin hacer apenas nada. Y eso hubo que corregirlo.
-Ahora la línea parece, cuando menos, encauzada.
-Totalmente encauzada. El impulso ha sido decisivo tanto en el ámbito operativo como en el institucional. Entre Vitoria y Bilbao tenemos adjudicados trece tramos, que representan el 60% de la conexión. Sólo nos quedan por licitar tres -Elorrio-Atxondo, Atxondo-Abadiño y el nudo central entre Elorrio, Bergara y Mondragón-, así como los accesos a las capitales. De estos que quedan, licitaremos dos el año que viene por unos 134 millones de euros y queremos acabar en 2009 los proyectos del nudo central. Cuando se licite esa parte de la plataforma serán otros 500 millones de inversión económica. Y no hay que olvidar que de los trece tramos adjudicados, en ocho hemos empezado ya a trabajar. Estos suman 31 kilómetros.
-¿Cuánto se ha invertido ya?
-Para 2009, con las licitaciones que faltan y lo consignado en los Presupuestos Generales del Estado, que son otros 211 millones, habremos alcanzado los 1.500 millones de euros de inversión: 1.384 euros en plataforma y más de 100 en expropiaciones, estudios geotécnicos, proyectos, etc. Por tanto, contestando a su pregunta anterior, diría que hay que manifestar una satisfacción contenida, pero satisfacción, por el desarrollo del TAV en Euskadi. Hemos pasado de parálisis y conflicto a un impulso decidido.
-Está cerca de producirse el cale en Luko, es decir, el fin de la excavación en el primero de los túneles de la línea, en el que se trabaja desde 2006 en Álava. Después de lo que ha costado sacar adelante la obra, será motivo de celebración especial.
-Efectivamente, está a punto de hacerse el cale. Será dentro de breves fechas. Es un paso importante, porque creemos firmemente en el efecto benefactor que va a tener la alta velocidad para Euskadi. Tiene mucho valor sentimental.