El nombramiento parlamentario del periodista Alberto Surio como nuevo director general de EITB, y la consiguiente renovación del equipo directivo de las sociedades que forman parte de la radio-televisión vasca, abre una nueva etapa en la trayectoria de los medios de comunicación públicos. El hecho de que su elección debiera contar, por virtud de la reforma de la ley del Ente, con la mayoría absoluta del Parlamento de Vitoria garantizaba un consenso mínimo, necesario para la dirección de los canales de televisión, emisoras de radio y dominios de Internet cuya razón de ser es el servicio público en Euskadi. El apoyo de la mayoría que designó a Patxi López como lehendakari y la abstención abierta del PNV permiten a Surio y a su equipo dar inicio a su andadura sobre las bases más sólidas con las que han contado, desde su creación, los sucesivos responsables de EITB. Además, la jefatura del ente ha sido encomendada a una persona cuyo bagaje profesional y talante personal no han suscitado más que consideraciones positivas, lo que demuestra que era posible designar como director general de la radiotelevisión pública vasca a alguien que concitara el aprecio del conjunto del arco parlamentario, al margen del sentido de su voto. Alberto Surio no sólo reúne todas las condiciones de solvencia profesional que se requieren para dirigir EITB. Aporta además el ánimo cívico necesario para liderar a todos los profesionales que desempeñan diversas tareas dentro del ente, y a cuantos desde sus servicios de colaboración o su provisión de productos y contenidos contribuyen al desarrollo de las cadenas, emisoras y dominios de EITB.
La trayectoria de Alberto Surio ofrece las mejores garantías para que, bajo su gestión, los medios dependientes de EITB contribuyan a enriquecer a una sociedad vasca cuya pluralidad constituye su seña principal de identidad. Pero junto a la necesaria adecuación de la línea informativa y editorial de los medios del Ente a su naturaleza pública, evitando sesgos o visiones de la realidad que afecten negativamente a la diversidad de opiniones o a la dignidad de las personas violentadas por la injusticia extrema que es el terrorismo, sus nuevos responsables se enfrentan a desafíos que no han tenido que afrontar sus antecesores. La latente crisis del modelo público de radiotelevisión en España, los efectos de la recesión económica y sus consecuencias en la disponibilidad presupuestaria para los próximos ejercicios, el retraimiento de la publicidad y, sobre todo, los cambios que generará el apagón analógico constituyen los auténticos retos a los que deberán enfrentarse Surio y su equipo. Retos que tendrán que afrontar redimensionando EITB y supeditando su futuro a su carácter de servicio público y a la normalización del uso del euskera a los que se debe desde su creación.