Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Opinión

CARTAS AL DIRECTOR

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
¿Cuántos de los que se oponen a Garoña se van a quedar sin empleo cuando cierre la central? Ninguno. ¿Cuántos empleos dignos se van a crear gracias a las iniciativas e inversiones de los que se oponen a Garoña? Ninguno. Si nos basamos en el posible peligro inherente a la central, el tráfico automovilístico mata todos los años a miles de personas; prohibamos los coches. Sólo en un año las bicis causan más víctimas en Vitoria que todas las nucleares de Europa occidental a lo largo de su historia; prohibamos las bicis. La vida mata al 100% de sus usuarios, prohibamos la vida, etcétera.
Seamos consecuentes. La energía nuclear necesita un debate serio y democrático, basado en criterios técnicos, económicos y medioambientales, con plenas garantías de seguridad, pero sobre todo alejado del miedo, del voto a toda costa, de la estupidez bienpensante, de los pescadores en río revuelto y de los hipócritas incapaces de renunciar a ninguna de las comodidades que ahora disfrutan, pero eso sí, que los riesgos corran a cargo de otros. Resumiendo, el debate nuclear debe regirse por criterios objetivos, nunca por motivos ideológicos. Que aquí nos conocemos todos.

Vocento
SarenetRSS